La diputada tarijeña Luciana Campero expresó este viernes su preocupación por la posibilidad de que Samuel Doria Medina esté “gobernando por detrás” de la gestión departamental de Rodrigo Paz, tras recientes acercamientos políticos y reuniones públicas entre actores de alianza.
Campero afirmó que esa eventual injerencia representaría “una lástima para la renovación política”, porque —a su criterio— no respondería al deseo de cambio que la población anhela, especialmente entre nuevas generaciones de liderazgo cívico y público.
“Si la conducción real viene desde viejas estructuras, no hay renovación. Y eso es precisamente lo que la gente quiere superar. Tarija y el país reclaman nuevos liderazgos, no gobiernos paralelos”, remarcó la parlamentaria.
Por otra parte, la diputada solicitó públicamente a la Iglesia Católica que asuma un rol mediador frente a los conflictos internos que se vienen registrando en el entorno de la administración departamental.
En ese contexto, Campero pidió que la institución eclesiástica organice y convoque una reunión de diálogo entre Edmand Lara y el gobernador , con el fin de que ambos actores puedan conversar, terminar con las pugnas internas y encontrar soluciones para la estabilidad de gestión.
“Tarija no puede estar sumida en peleas políticas, necesitamos diálogo por el bien de la gobernabilidad y de la gente. La Iglesia siempre fue un actor que une, por eso pedimos que pueda facilitar este encuentro”, concluyó.
La diputada insistió en que las diferencias políticas deben resolverse por la vía institucional del diálogo, antes de que la conflictividad derive en una afectación a la gestión pública y a la confianza ciudadana.





