Una mujer fue condenada a 30 años de privación de libertad sin derecho a indulto, tras haber sido sentenciada por el delito de infanticidio, sin embargo su concubino quedó exonerado del hecho.
La información la ha dado a conocer el abogado de la defensa, Uvaldo Espinoza, quien ha referido que el 24 de enero de 2018 se instaló el juicio oral y público en Tarija en contra de Lucinda Camacho y Casimiro Fernández Mercado, ambos imputados por el delito de infanticidio y violencia familiar.
«Durante el transcurso del juicio oral el Ministerio Público no ha podido sostener la acusación en contra del señor Casimiro Fernández. Al no existir pruebas contundentes el Tribunal ha decidido absolver al señor Casimiro Fernández. Simplemente el Tribunal ha adecuado a un tipo pena que es encubrimiento porque él no ha denunciado el hecho», ha declarado.
El abogado ha enfatizado que Fernández se benefició con el perdón judicial.
La madre imputada por infanticidio, Lucinda Camacho, fue sentenciada con 30 años de cárcel por tener responsabilidad total de la muerte de la niña, pero también fue acusada de provocar lesiones a su hija mayor, que al momento se encuentra en una casa hogar.
La Defensa también ha aportado pruebas, una pericia psiquiátrica, que muestra que Lucinda Camacho tiene problemas mentales, razón por la cual pretenden calificarla como «inimputable» para que cumpla su sentencia en un centro de rehabilitación.
En este marco apelarán para que se tome en cuenta el estado mental de la sentenciada.
«El mismo perito ha sido claro al manifestar que el transtorno mental que tiene la señora no tiene cura por lo tanto recomienda que sea trasladada a un centro especializado para su tratamiento y rehabilitación», ha agregado.
Antecedentes del hecho
El 19 de enero de 2017 en la comunidad de Carachimayo Centro del municipio de San Lorenzo, la menor de edad Lisbeth Fernández Camacho (2) muere tras ser golpeada por su madre: Lucinda Camacho, quien además agredió a su otra hija Fanny Noelia (3).
Luego de haber cometido el hecho, la madre puso en una bolsa el cuerpo de la menor fallecida y junto con su concubino la botaron en unos matorrales, a 100 metros del río.
Posteriormente, el padre Casimiro Camacho fue a casa de su vecino para decirle que entraron a robar a su domicilio y también se llevaron a su hija.
Luego de las investigaciones realizadas por la Policía se descubre que no hubo tal robo y se procede a la imputación de los padres por el delito de infanticidio.
Infanticidio
De acuerdo al artículo 258 del Código Penal Boliviano, se sancionará con pena de presidio de 30 años, sin derecho a indulto, a quien mate a una niña o niño desde su nacimiento hasta sus 12 años.





