La Defensoría del Pueblo alertó sobre riesgos de desabastecimiento de insumos médicos, alimentos y oxígeno medicinal en hospitales y centros de acogida de La Paz y El Alto, tras verificaciones realizadas en el contexto de los bloqueos de carreteras que afectan el suministro de productos esenciales.
Según un reporte institucional, la entidad inspeccionó cuatro hospitales públicos de tercer nivel, dos centros de acogida de niñas, niños y adolescentes (NNA) y dos de personas adultas mayores (PAM), alcanzando a 461 pacientes internados, 34 menores de edad y 56 adultos mayores.
En los establecimientos de salud, la Defensoría constató que ninguno cuenta con generadores propios de oxígeno, por lo que dependen de provisión externa. Tres hospitales reportaron reservas de oxígeno para aproximadamente tres días, mientras que el Hospital de Clínicas cuenta con disponibilidad para cuatro días.
En cuanto a medicamentos, tres de los cuatro hospitales presentan desabastecimiento parcial. El caso más crítico es el Hospital de Clínicas, donde se reporta hasta 90% de falta de antibióticos y antihistamínicos, además de ausencia de insumos para enfermedades crónicas como insulina y metformina, y riesgo de quiebre de stock en fármacos oncológicos.
Aunque la alimentación hospitalaria se mantiene para los pacientes internados, los centros reportan ajustes en la dieta debido a la reducción de insumos y al incremento de precios de alimentos frescos.
En los centros de acogida de NNA, la provisión de alimentos continúa de forma regular, aunque con menor variedad de carne y verduras. Uno de los establecimientos enfrenta además dificultades para garantizar educación virtual por falta de equipos tecnológicos.
En los hogares de adultos mayores no se reporta reducción de raciones, aunque existe disminución en la disponibilidad de verduras y se gestionan apoyos mediante donaciones e instituciones públicas.
El informe defensorial advierte que la situación podría agravarse si persisten las restricciones en el tránsito de insumos, en un contexto en el que el propio sistema de salud ya opera con reservas limitadas de oxígeno, medicamentos y alimentos básicos. /abi





