El ex gerente de la Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt), Jose Luis Patiño, informó que las tarifas de la institución cumplieron sus cinco años en 2023 y requerían ser actualizadas, una necesidad que se incrementó luego de que la cooperativa asumiera la administración y operación transitoria de la planta de tratamiento de San Blas. El ex ejecutivo explicó de manera indirecta que la tarifa actual contempla el transporte del agua residual en la margen derecha, correspondiente al alcantarillado, pero que la incorporación de la nueva infraestructura obliga a sumar un cobro por el tratamiento de agua residual.
Patiño detalló que, bajo la política establecida, el alcantarillado sanitario se calcula según un porcentaje del consumo de agua potable de cada familia, implementándose una tarifa solidaria para quienes consumen hasta 10 metros cúbicos. No obstante, aclaró que dicha cantidad representa un consumo mínimo, dado que el consumo promedio de una familia en Tarija se sitúa entre 15 y 17 metros cúbicos. El ex gerente precisó que el sistema técnico se rige bajo subvenciones cruzadas, manifestando textualmente que «aquellos que consumen más tienen que ayudar a solventar a los que consumen menos».
La ex autoridad sectorial denunció una fuerte contradicción por parte de los consejeros actuales y del gerente interino, quienes calificaron de mala decisión que su gestión asumiera San Blas, a pesar de que es indispensable cobrar una tasa para que dicha infraestructura funcione. Patiño cuestionó la postura de la dirigencia actual al señalar que «hay que cobrar una tarifa para el tratamiento del agua residual; si no, ¿cómo hacemos para que esa planta entre al servicio de la población?».
En ese sentido, el ex gerente evidencio que las autoridades vigentes ocultaron esta realidad del 2023 con fines político-electorales. Al respecto, Patiño menciono que «el problema es que decidieron ocultarla para intentar mostrar una rebaja y querer ir a la reelección ahora», afirmando de forma categórica que «le están mintiendo a la sociedad o le mienten a la población» al asegurar recién ahora que San Blas entrará en funcionamiento, cuando la planta lleva tres años operada y administrada por Cosaalt. Según Patiño, esta situación motivó a que la autoridad de fiscalización aprobara la nueva estructura para obligar a la cooperativa a incluir la planta en sus servicios y dentro de su tarifa.
Finalmente, Patiño indicó que, si bien la propuesta inicial preveía aplicar entre el 65% y 70% del consumo de agua potable para el cobro del alcantarillado sanitario, actualmente se fijó en un 50%. A raíz de esto, advirtió que los usuarios verán incrementos considerables en sus facturas debido al ingreso de la nueva planta de tratamiento.





