La candidata a la Alcaldía por la Alianza Patria, Luciana Campero, manifestó que fue invitada al programa conducido por Nívar Hevia Vaca, con el objetivo de exponer su plan de gobierno municipal. Sin embargo, lo que debía ser una entrevista para debatir ideas derivó —según denuncias posteriores— en una serie de cuestionamientos personales, insinuaciones sin sustento y afirmaciones alejadas de la agenda pública local.
Uno de los momentos más polémicos se produjo cuando el entrevistador cuestionó a Campero por participar en las elecciones “estando enferma”, planteando el tema de manera malintencionada y sugiriendo que un supuesto problema de salud podría impedir su postulación, lo que generó críticas por el tono y la intencionalidad del planteamiento, “Es muy bajo lo que estás haciendo” contesto Campero durante la entrevista.
A ello se sumó la insistencia en abordar aspectos familiares —incluyendo referencias a su padre— durante más de diez minutos, desplazando el eje de discusión de las propuestas municipales.
Según el pronunciamiento de la plataforma digital Tarija Elige, más de 50 minutos del espacio estuvieron marcados por opiniones y juicios personales del conductor antes que por preguntas orientadas a la fiscalización técnica o programática.
El contexto posterior a la entrevista también encendió alertas. Minutos después de concluido el programa, redes sociales se llenaron de clips fragmentados, acompañados de publicaciones escritas y memes contra la candidata, descontextualizando sus respuestas. Para sectores que respaldan a Campero, la rápida circulación de este material evidencia una planificación previa, donde las preguntas habrían estado orientadas a provocar errores o declaraciones susceptibles de ser utilizadas como insumo para ataques digitales.
En este escenario también se observa que el periodista Nívar Hevia Vaca, forma parte activa del entorno comunicacional de su principal adversario en carrera política. Ya que se evidenció que utiliza como fuente para sus publicaciones en redes sociales información proveniente de páginas digitales vinculadas gente de esta alianza, entre ellas 4K Noticias, cuyos contenidos han sido empleados reiteradamente para cuestionar y atacar a la candidata.
Este contexto refuerza la percepción de un evidente favoritismo político y alimenta la hipótesis de que la entrevista no fue un ejercicio espontáneo de fiscalización, sino un espacio planificado con la finalidad de afectar la imagen pública de la postulante en plena contienda electoral.
«Más allá de la legítima confrontación política propia de una campaña, el episodio instala una discusión necesaria sobre la ética individual en el ejercicio del periodismo. No se trata de cuestionar el trabajo de los medios y periodistas del departamento —cuya labor es fundamental para la democracia— sino de reflexionar sobre la responsabilidad personal de quien conduce un espacio informativo».





