Hábitat: el rincón tarijeño donde el café se convierte en experiencia, cultura y pasión

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En una ciudad donde cada vez se respira más cultura cafetera, Roger Jimmy Selaez Guzmán decidió apostar por algo distinto: abrir Hábitat, un espacio donde el café no solo se sirve, se honra. La limitada oferta de cafés especializados en Tarija fue la chispa que encendió esta aventura, hoy convertida en una de las experiencias más reconfortantes y sabrosas para quienes buscan algo más que solo una taza caliente.

“La verdad es que vengo capacitándome continuamente”, cuenta Roger con humildad y entusiasmo. A lo largo de su formación, ha tenido la oportunidad de recibir el apoyo y guía de figuras reconocidas en el mundo del café a nivel nacional, como Ale Schami, James Ávila y Andreson Ramos. Además, su recorrido lo llevó a Brasil y Colombia, donde tomó cursos que enriquecieron su visión y le dieron una mezcla de conocimientos que hoy aplica en cada extracción.

¿Pero qué diferencia a un café de especialidad de uno tradicional? Roger lo explica sin rodeos: un café de especialidad está preparado con granos arábica altamente seleccionados, con una puntuación superior a los 80 puntos. “Se calibra el café para resaltar sus aromas y notas en boca, desde lo cítrico hasta lo caramelizado. Todo se mide: gramaje, tiempo, extracción”. En cambio, el café tradicional busca llenar la taza con amargor y oscuridad, muchas veces con granos sobre tostados y de calidad media.

Además de deleitar el paladar, el café ofrece beneficios sorprendentes para la salud. Mejora la concentración, tiene antioxidantes, ayuda en la actividad física al metabolizar grasa como energía, cuida el hígado y, por si fuera poco, “te mantiene feliz”, asegura Roger entre risas.

En Hábitat, las formas de consumir café son tan diversas como los gustos de sus visitantes. “Tenemos un sinfín de opciones: espresso, filtrados, con leche, con agua, con jugo… en fin, para todos los gustos. Mis favoritos son el espresso o un filtradito del día. Son cafés puros y deliciosos. No me gusta mezclarlo con nada”, confiesa el barista.

La tecnología utilizada en Hábitat se basa en lo esencial: una buena máquina de espresso y un buen molino, herramientas que permiten estandarizar las recetas y ofrecer siempre una experiencia consistente.

Para Roger, lo más importante es el momento que se genera alrededor de una taza. “No importa cómo se sientan o en qué momento de su día estén, un buen cafecito siempre es una buena opción”, expresa con convicción.

El auge de las cafeterías especializadas no solo ha cambiado los hábitos, también está impactando en la economía local. “Tarija se ha culturizado mucho en temas de café. Nuestras cafeterías están a muy buen nivel, y eso lo notamos especialmente cuando llegan extranjeros. Se sorprenden”, destaca Roger.

¿Un consejo para quienes quieren comenzar su propio emprendimiento cafetero? “Que tomen mucho café, que nos visiten y que revisen bien sus números. Una taza no es solo agua, café y azúcar, es mucho más que eso”.

Hábitat abre sus puertas de lunes a sábado, de 8:30 a 13:00 y por la tarde de 16:00 a 21:30 y se encuentra ubicado en plena plaza principal sobre la 15 abril entre la Alcaldía y el Concejo Municipal. Roger está siempre presente por las mañanas o al final de la tarde, dispuesto a compartir una charla y, por supuesto, un café inolvidable. Puedes encontrarlos en redes como @hábitat.bo o al contacto personal de Roger en @roger_ny.

Una taza en Hábitat es más que una bebida: es un ritual, una experiencia y una declaración de amor al café.

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