El Lloyd Aéreo Boliviano, entre las innumerables acciones positivas que acumuló, una de ellas, con mayor concisión, fue atenuar la mediterraneidad de Bolivia, transportando cumplidamente pasajeros y mercancía en su vasta red de operaciones aéreas que, además del hecho comercial, la compañía aérea asentaba la presencia boliviana intensa y regularmente donde volaba, merced a los Convenios Bilaterales Aeronáuticos que suscribió. El Lloyd Aéreo cumplió un importantísimo rol social, sirviendo a las poblaciones intermedias que disponían de un aeropuerto, posibilitando así el ejercicio económico (pasajeros y mercancías) a esos puntos que merecían prelación y solidaridad, y el contacto humano.
Esta acción contractual a nivel de los estados constituyó una riqueza intrínseca invaluable, como se denomina en el ambiente del transporte aéreo, cuando se posee derechos de tráfico para el transporte de pasajeros y mercancías.
Lloyd Aéreo Boliviano dejó su impronta de labor formidable y colosal con sus servicios regulares y puntuales de pasajeros y carga, opacando con su dinámica actividad a otras compañías aéreas latinoamericanas surgidas en la misma época.
El servicio a bordo en esta extrañada compañía boliviana era exquisito, pues no se satisfacían con extender la bandeja al pasajero como actualmente, sino que la actitud cortés y genuinamente amable de quienes lo servían y la calidad de los alimentos y bebidas, transfundían placer al pasajero.
No se debe olvidar, pues sería ingratitud, que el Lloyd Aéreo Boliviano fue la escuela de formación para mujeres y hombres que detectaron su futuro en el transporte aéreo y la aviación comercial.
El Lloyd formaba a la mayoría de los recursos humanos existentes en el mercado que eran disputados por las diferentes compañías aéreas extranjeras que operaban en Bolivia, debido a que la incorporación de un recurso humano formado por el Lloyd era una garantía de eficiencia y capacidad y muchos de ellos ascendieron a gerentes de las mismas. Como experiencia indeleble fui Instructor de Técnicas de Ventas en dos cursos impartidos en Cochabamba
No es un lirismo afirmar que el Lloyd Aéreo Boliviano con las bodegas de carga en sus aviones de pasajeros y en los vuelos regulares de carga atenuó ostensiblemente la mediterraneidad por el hecho incontestable que las mercaderías arribaban a tiempo, con rapidez y sin mermas para ser comercializadas inmediatamente; el ahorro en el tiempo era un factor para obtener una mejor plus valía por las mismas.
Como una aberración intelectual y de porfía en defender lo indefendible califico el criterio, que la prensa y los canales de TV difundieron, de un político perteneciente a un anterior gobierno que impávidamente afirmó que la capitalización de empresas bolivianas fue una medida acertada y, con el Lloyd se tuvo “mala suerte”.
¿Concebirá el lector que esta aberración histórica e intelectual pueda ser admitida por la población? El Lloyd Aéreo fue literalmente devastado y saqueado por la compañía brasilera en fusión; destrozaron la regularidad y disciplina de la empresa boliviana, desmantelaron sus valiosos equipos de reposición de elementos, que para el Lloyd, con su vasta red de operaciones, era imprescindible para cambiarlos inmediatamente y evitar así la paralización de la aeronave.
El Centro de Overhaul de Cochabamba (revisiones estructurales de diverso grado) implementado por la prestigiosa líneas aérea alemana Lufthansa, era muy solicitado por la compañías latinoamericanas que depositaban su confianza en las revisiones de sus aviones ordenada por la factoría. Los técnicos de ese Centro estaban, sin incurrir en un elogio sin fundamento, excepcionalmente bien formados. También este Centro fue desmantelado.
Unido a esa escasa visión en el conocimiento de la naturaleza de las empresas, el gobierno de marras, además, nombra a administradores incapaces e inexpertos en gestionar a una empresa aérea de la envergadura y complejidad del Lloyd Aéreo y, se puede expresar verazmente que, al tiempo de su privatización, esta noble compañía boliviana ya ostentaba la calidad de megaempresa.
Otro daño irreparable que se hizo con la privatización, esta vez, fue al departamento de La Paz, concisamente a El Alto, cuando se desechó la administración de los tres aeropuertos más importantes de Bolivia a cambio de la construcción de un aeropuerto moderno con ingeniería y técnicas europeas( inversión prevista en esa época: 450 millones de dólares), administrarlo durante un tiempo para recuperar la inversión y luego a la extinción del contrato de administración entregarlo en propiedad irrevocable, llave en mano, al Estado Boliviano.
Dr. Mg. Raúl Pino-Ichazo Terrazas es abogado, posgrados en Derecho Aeronáutico, Alta Gerencia para abogados, UCB-Harvard, Filosofia y Ciencia Política( Maestría, CIDES-UMSA) Arbitraje y Conciliación, Interculturalidad y Educación Superior, Docencia en Educación Superior, Oratoria Jurídica, doctor honoris causa en Humanidades, profesor universitario en pre y posgrado.





