Tarija es un departamento lleno de tradiciones y costumbres que, a pesar del tiempo que transcurre, siguen activas según la época del año, como Navidad, donde resalta el «trenzado», donde niños, jóvenes y adultos se divierten rindiendo culto al «Niño Jesús».
Si hablamos de Navidad diferentes lugares de la ciudad como plazas, parques, calles, casas y edificios se llenan de luces de diferentes colores que dan vida a la ciudad, a la vez, se colocan los respectivos “palos para trenzado” que es una tradición de la ciudad, de la que participan sobre todo los niños, quienes van aprendiendo a realizar los diferentes bailes para adorar al Niño Jesús.
El tradicional trenzado
En el departamento de Tarija, el palo de trenzar es un mástil de 6 metros de largo con una rueda en la punta, donde penden cintas de diversos colores, que los niños las envuelven y desenvuelven mientras entonan cánticos y poesías.
Son más de cinco figuras que se forman en las trenzadas.
Entre las figuras que realizan con las cintas se rescatan: la cadenita, mudancitas, la cuadrilla, chullusca, el carnavalito, entre otras.
Antiguamente, se conoce que este baile solo se reservaba para niños de bajos recursos, “es por eso que se realizaban en la calle o plazas de la ciudad”, mientras que los de clase alta jugaban dentro de los grandes patios de las casas de la Tarija republicana.
Con el paso del tiempo, la adoración religiosa se abrió paso a todos, permitiendo espacios donde se juntan las diferentes clases sociales, con el único fin de disfrutar un momento en familia a ritmo de villancicos.
Son más de cinco figuras que se forman en las trenzadas.
“Están las figuras como la trenza simple, la trenza doble, el remolino, hay 3 hasta 4 tipos de canastas, la chullusca, la cadenita, esas entre las más conocidas, aunque siempre hay alguna innovación”, contó el historiador Elías Vacaflor Dorakis.
La tradicional trenzada es amenizada por un bombo y una quenilla, que son los instrumentos que dan el ritmo, entonaciones musicales que vienen intercaladas con cánticos o villancicos navideños que los propios danzarines los interpretan.





