Editorial: LA IMPROVISACIÓN 

En la medida que una ciudad crece demanda que junto a ella se amplíe una red de servicios mínimos/básicos y prestaciones que la población requiere o va requerir. Algunas ciudades rompen el esquema de crecimiento vegetativo lento y se disparan con índices elevados que marcan tendencias que pueden sorprender, pero nunca sobrepasar a los planificadores porque si esto sucede algunos factores se salen de control, ese fenómeno puede tornase inmanejable.

De hecho, que resulta más sencillo llenar las necesidades y exigencias de un número equis de pobladores que hacerlo cuando estos se han multiplicado varias veces. Pues no pasa sólo porque hay más gente en la ciudad sino porque esto acarrea la multiplicación de otros tantos elementos que si no se han tomado las previsiones del caso, la ciudad se vuelve asfixiante, así es como se incrementa también el número de vehículos particulares, taxis, micros, taxi-trufis, motocicletas, bicicletas, etcétera… la gente busca cubrir necesidades que también se multiplican en proporción directa a su número, el transporte es sólo una de ellas, los servicios básicos son otra, la vestimenta, los alimentos, la basura y demás… se va creando una bola de nieve que si no se actúa con previsión termina aplastando cualquier cálculo y el desorden, la desorganización y el caos se imponen.

Sólo basta imaginar que sucedería si el desarrollo de estos otros elementos no acompañan el del número de habitantes, donde comería o donde compraría sus alimentos tanta gente si la producción no iría creciendo o si los puntos de venta de esos productos serían los mismos que hace lustros atrás. Como tendríamos que manejar los desechos que producimos a diario, que de unas cuantas toneladas pasaron a decenas. 

Si las líneas de transporte público no se redefinieran incluyendo el incremento del parque automotor en que se movería la población de un punto a otro, sería un ilógico el distribuir los mismos volúmenes de aguas para una población que creció exponencialmente. Ahora, si usted caro lector identifica en esta descripción, de líneas arriba, problemas que se sufren donde habita, con seguridad que algo no se hizo bien desde donde debían tomarse las decisiones más importantes, la priorización y la planificación no fueron utilizadas como armas para empujar el desarrollo ordenado y armónico, porque quien diga que por la alta migración se desbordó la situación sin que nada se pueda hacer simplemente le miente.

Ante realidades como esta, el cambio es una obligación, pero únicamente puede impulsarlo quien padece las consecuencias de la desatención, incapacidad y negligencia de los que sumieron en un pantano fangoso a toda una sociedad que al elegir a sus gobernantes solo pide que su calidad de vida mejore.

por: Julio Vaca Guzmán del Carpio / fundador de lavozdetarija.bo

spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS