El Cementerio General de Tarija comenzó a funcionar aproximadamente en el año 1900 y hasta la fecha alberga los restos mortales de personalidades tarijeñas, familias enteras, pero no solo eso, sino que alberga a algunas almas milagrosas que aglomeran flores, cartas y velas ya que existe la creencia de que ayudan a los que más lo necesitan.
El administrador del Cementerio General, Ariel Zamora, relata la historia de las dos almas milagrosas denominadas “los ladroncitos”, por el año de 1978 el joven Jorge Fuentes y Antonio Chuquimia fueron enterrados juntos, esto porque fueron ejecutados tras ser encontrados robando en una tienda de telas en el centro de la ciudad.
“Estos dos hombres mayormente conocidos por el nombre de “los ladroncitos”, son visitados especialmente para ayuda espiritual. Las personas los visitan les dejan flores, regalos y placas, esperando algo a cambio, una ayuda o un deseo”, señala Zamora.
Relata que estos jóvenes al ser atrapados por la policía fueron encerrados en la prisión, pero posteriormente se les dio la ley de fuga, muriendo a manos de la policía, por esta razón es que las personas que tienen problemas judiciales son los que más se aproximan a la tumba de estos jóvenes ya que se piensa que al sufrir tanto ellos solo quieren ayudar.
“Estas almitas han muerto con tanta desesperación que ahora ellos tratan de ayudar a todos los que lo necesitan, ya que a veces la justicia del hombre es injusta”, explica Zamora.
Aunque para algunos visitantes estas almas sean de simples ladrones o asesinos, ya que otra versión de estos jóvenes es que asesinaron a una familia acaudalada en el centro de la ciudad, pero esto no detiene a los cientos de personas que acuden ante estos “santos” y les piden favores.
Pero esto más allá de tener un sentido científico, siempre estuvo presente en las historias de los abuelos que justamente se transmiten en semana santa cuando la familia se reúne en el camposanto a acompañar a los familiares fallecidos en su paso por el terrenal, y por esta razón la historia de estos dos muchachos se mantiene vigente hasta el día de hoy.





