En medio de la constante preocupación por el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, reafirmó este sábado que “Bolivia vuelve a sentarse en las mesas hemisféricas donde se discute la seguridad del continente”.
Recordó que hace pocos días estuvo en Santo Domingo participando de la Conferencia de la Coalición de las Américas contra los Cárteles y aseguró que Bolivia está “recuperando” su presencia internacional “trabajando para volver a ser un país confiable”.
“Y eso tiene un propósito concreto: acceder a mejor tecnología, capacitación y cooperación para fortalecer a nuestras Fuerzas Armadas y enfrentar con mayor eficacia al crimen organizado y al narcoterrorismo porque las amenazas no respetan fronteras y Bolivia no puede enfrentarlas sola, necesitamos aliados, instituciones preparadas y capacidades reales, siempre con respeto a nuestra soberanía y a nuestra Constitución”, afirmó.
El crimen organizado desató en los últimos meses una ola de asesinatos, principalmente de las zonas fronterizas con Brasil y en la región metropolitana de Santa Cruz.
El Gobierno activó planes de lucha contra el crimen y logró la detención de varios “peces gordos” del narcotráfico, entre ellos, el uruguayo Sebastián Marset. /El Deber





