El comandante de los Bomberos Voluntarios Caballeros de Fuego, Carlos Guzmán, explicó que la situación requirió acciones inmediatas, pero también un procedimiento cuidadoso para evitar que la presión de las personas que observaban el operativo provocara una reacción desfavorable.
Señaló que, debido a las características del hecho, fue necesario coordinar el trabajo con los Bomberos de la Policía y aplicar estrategias de persuasión para conseguir que el hombre aceptara descender voluntariamente.
“Pocas veces se han vivido estas situaciones, pero estas son situaciones muy relevantes porque tienes que tomar acciones prontas, tienes que ser acciones reales, que la gente no se desespere. La gente a veces te exige que ya subas, que ya lo saques y que ya lo bajes, y no es así”, manifestó Guzmán.
El comandante destacó que la intervención de los bomberos voluntarios se desarrolló en coordinación con los efectivos policiales, luego de que el hombre expresara su intención de conversar con uno de los integrantes del grupo Caballeros de Fuego, identificado como Paul Guzmán.
“Gracias a Dios, el joven quería hablar con el bombero Paul, lo conoce y junto al oficial de bomberos subieron los dos y los dos pudieron dialogar y, como ustedes vieron, tuvo un final feliz, porque no ha ido a mayores”, relató.
Por su parte, Paul Guzmán, integrante de los Bomberos Voluntarios Caballeros de Fuego, indicó que recibieron el llamado de emergencia y se trasladaron hasta el lugar para colaborar con la Policía, bajo la autorización de los efectivos responsables del operativo.
Explicó que, una vez que llegaron al puente, identificaron que el hombre tenía disposición para conversar, por lo que se tomó la decisión de subir hasta donde se encontraba para establecer un diálogo directo y conseguir que aceptara descender.
“Cuando hemos subido, él se ha presentado muy perceptivo, una persona con mucha intención de querer hablar, colaborar. Todavía desconocemos las causas de la intención, pero hemos incidido a conversar y la persona nos hemos podido sujetar, él mismo ha tomado la decisión de querer bajar”, explicó.
Paul Guzmán precisó que durante el descenso se aplicaron los protocolos de seguridad correspondientes para proteger tanto a la persona como a los dos bomberos que subieron a la estructura.
Asimismo, destacó que el operativo contó con el apoyo de personal especializado, entre ellos integrantes de grupos de reacción inmediata y profesionales del área psicológica, quienes brindaron instrucciones para desarrollar la intervención de manera segura.
“Requiere siempre tener protocolos de seguridad y hay personas aquí que son encargadas de grupos de reacción inmediata, hay un personal psicológico que está. Son personas que han sido entrenadas”, señaló.
En tanto, el comandante Carlos Guzmán indicó que durante el operativo también llegó un carro con escalera de 30 metros de altura, aunque remarcó que la Policía estuvo a cargo de la intervención y que los bomberos voluntarios cumplieron labores de colaboración.
El jefe de los voluntarios también llamó la atención sobre las condiciones de seguridad de la estructura, al señalar que observaron modificaciones en algunos peldaños y la instalación de un alambrado. Recordó que anteriormente se habría registrado otro hecho similar, cuando una mujer subió al puente durante la noche.
En ese sentido, consideró necesario que las autoridades evalúen la implementación de mayores medidas de seguridad para evitar que se repitan situaciones de esta naturaleza.
“Nosotros nos hemos dado cuenta de que se necesitan muchas más medidas de seguridad”, afirmó, al mencionar también las dificultades que presenta la estructura para quienes intentan subir por ella.
Guzmán agregó que durante la emergencia se intentó prever mecanismos para amortiguar un posible impacto en caso de una caída, pero consideró que los recursos disponibles no habrían sido suficientes para garantizar una respuesta adecuada.
“Necesitamos más logística, necesitamos más trabajo”, sostuvo.
Finalmente, un efectivo policial informó que, después de casi dos horas de intervención, se consiguió persuadir al hombre para que descendiera y fuera trasladado a un centro médico.
“Después de casi dos horas de trabajo se ha podido persuadir y lograr que pueda descender. Ahora ha sido ya trasladado al centro médico para que sea atendido”, indicó.
El efectivo aclaró que el procedimiento no consistió únicamente en un rescate, sino en una resolución de crisis que requirió la intervención coordinada de diferentes unidades policiales, incluidos los bomberos y los equipos tácticos del grupo Delta, bajo la dirección de sus respectivos responsables.





