El vicepresidente Edmand Lara cuestionó el Decreto Supremo 5755, que autoriza excepcionalmente a personas y empresas públicas o privadas a importar gas natural para consumo propio o generación de electricidad, y exigió al Gobierno informar cuánto gas le queda al país.
“Díganle la verdad al país cuánto gas nos queda. No generen pánico, pero tampoco oculten las cosas”, manifestó Lara, quien advirtió que la importación de combustible a precios internacionales y en dólares podría encarecer los alimentos y la electricidad.
La autoridad sostuvo que los costos del gas importado podrían trasladarse al precio del pan, el pollo, los alimentos procesados y los fertilizantes. También alertó que la demanda de dólares para estas operaciones podría presionar al alza el tipo de cambio, generar inflación y reducir el poder adquisitivo de los salarios.
Lara además advirtió que los pequeños talleres, fábricas y panificadores podrían quedar en desventaja frente a las grandes empresas, al considerar que no todos tendrán la capacidad de importar su propio combustible. Asimismo, cuestionó la posibilidad de controlar la reventa del gas dentro de los ductos, pese a que la norma lo prohíbe.
El Decreto Supremo 5755 permite importar gas natural (GN) y gas natural licuado (GNL) para consumo propio o generación eléctrica, pero prohíbe su comercialización o transferencia a terceros.
Los importadores deberán reportar los volúmenes, la calidad y el precio de compra, mientras que el Ministerio de Hidrocarburos y Energías tiene hasta 20 días hábiles para aprobar la reglamentación. La norma también habilita el transporte de GNL bajo licencia y establece sanciones por incumplimientos. /ERBOL





