La muerte de un trabajador de Concretec, quien se quitó la vida el sábado en medio de dificultades económicas, encendió las alarmas en el sector fabril boliviano. El ejecutivo de la Confederación de Fabriles, Mario Segundo Quispe, expresó su preocupación por la situación laboral y anunció que el sector prepara acciones legales para exigir que se investiguen las responsabilidades y se garantice el cumplimiento de los derechos de los trabajadores.
“Estamos muy preocupados”, manifestó el dirigente en entrevista con ERBOL, al lamentar el fallecimiento de su compañero y cuestionar la falta de respuestas ante los problemas que atraviesan los trabajadores de la empresa.
Quispe señaló que, según información difundida en redes sociales y medios de comunicación, Concretec acumularía una deuda de hasta 20 meses de salarios. El dirigente indicó que la empresa tiene presencia en distintos departamentos del país y cuestionó la actuación de sus copropietarios, que son instituciones de Chuquisaca.
Señaló que el caso refleja la gravedad de las condiciones laborales y la falta de atención de las autoridades frente a las obligaciones salariales.
El ejecutivo de los fabriles advirtió que los problemas laborales no se limitan a Concretec. Según explicó, el sector recibe de manera permanente reportes de amenazas, incumplimientos salariales y otras medidas que afectan a los trabajadores de distintas empresas.
Entre las situaciones denunciadas mencionó la reducción de salarios, las vacaciones forzosas y la eliminación de bonos laborales, además de amenazas relacionadas con la continuidad de las fuentes de empleo.
Atribuyó este escenario a la crisis económica, política y social que atraviesa el país, y sostuvo que los trabajadores son quienes terminan soportando sus consecuencias.
El dirigente cuestionó que algunas empresas y autoridades no garanticen el respeto a los derechos laborales y afirmó que los sindicatos se preparan para asumir acciones directas frente a los incumplimientos.
Agregó que la organización fabril no permitirá que la situación quede sin respuesta y que cada sindicato deberá asumir las medidas que correspondan./erbol





