Las ventas de carne han bajado considerablemente debido a los precios altos, según informó Ángel Sandoval, comerciante de carne del mercado Central, quien señaló que actualmente no existen señales de que los costos puedan reducirse en las próximas semanas.
Sandoval explicó que el precio de la carne se mantiene desde hace algunas semanas, sin que los comerciantes tengan certeza sobre cuánto tiempo continuará esta situación. “Las ventas de carne han bajado mucho debido a los precios altos, no hay síntomas que nos digan que baje el precio, más bien se está manteniendo hace unas semanas atrás y no sabemos hasta cuándo”, manifestó.
El comerciante también expresó su preocupación por el incremento en los costos relacionados con el diésel, situación que, según indicó, podría generar nuevas variaciones en el precio de la carne.
“Con el diésel que ha subido cualquier momento va a subir ya que en el matadero están subiendo de centavo en centavo”, sostuvo Sandoval.
En cuanto a los precios actuales, informó que la carne molida y picada se comercializa a 55 bolivianos el kilo, mientras que el puchero tiene un costo de 30 bolivianos.
Asimismo, detalló que la costilla en tira está a 45 bolivianos, la costeleta a 50 bolivianos y el blando especial alcanza los 70 bolivianos.
Sandoval señaló que estos precios están incidiendo directamente en las ventas de los comerciantes de carne, quienes permanecen atentos a cualquier posible variación en los costos.





