La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) advirtió que Bolivia podría perder su autosuficiencia energética y convertirse en importador de gas natural entre 2028 y 2030, debido a la caída sostenida de la producción y la falta de nuevos descubrimientos, por lo que urgió la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos que permita atraer inversiones.
La CBHE señaló que la producción de gas natural cayó desde un máximo de 60,8 millones de metros cúbicos diarios (MMm3d) registrado en 2014 hasta niveles actuales de alrededor de 27 MMm3d, situación que refleja la progresiva declinación de los campos y la falta de nuevos descubrimientos.
Según la institución, esta reducción afecta las exportaciones, la disponibilidad de divisas y los ingresos del Estado, además de incrementar el riesgo de que el país pierda su capacidad de abastecer su propia demanda de gas.
Ante este escenario, la Cámara planteó que una nueva Ley de Hidrocarburos debe establecer contratos claros y estables, seguridad jurídica, menor burocracia, permisos con plazos definidos, cumplimiento oportuno de las obligaciones estatales y reglas que impidan modificaciones unilaterales o discrecionales.
La CBHE sostuvo que la seguridad jurídica no depende únicamente del contenido de una norma, sino también de que el Estado respete los contratos, mantenga reglas previsibles, cumpla sus compromisos de pago y garantice mecanismos confiables para resolver controversias.
Entre sus observaciones señaló la repartición económica vigente, donde la participación estatal o government take puede alcanzar en Bolivia entre el 82% y el 95%, mientras que en otros países de la región suele situarse entre el 50% y el 60%.
Por ello, la Cámara consideró necesario alcanzar un equilibrio que asegure una renta adecuada para el país y, al mismo tiempo, permita a los inversionistas obtener un retorno razonable frente al costo y el riesgo de las actividades de exploración.
La institución recordó que la exploración hidrocarburífera implica un elevado nivel de riesgo: un pozo exploratorio puede requerir alrededor de 100 millones de dólares y, en promedio, solo dos o tres de cada diez perforaciones resultan exitosas.
En ese contexto, Bolivia compite por capitales de inversión con otros países que ofrecen condiciones contractuales, tributarias y regulatorias consideradas más atractivas.
La CBHE expresó además su expectativa por el proyecto de ley anunciado por el Gobierno, que será enviado a la Asamblea Legislativa Plurinacional con el objetivo de ampliar la participación privada en la exploración y explotación e introducir incentivos para el desarrollo de campos.
También valoró de manera que el proyecto de Ley de Inversiones, actualmente en trámite, reconozca la necesidad de brindar mayor seguridad y protección a la inversión privada. Sin embargo, advirtió que esa norma no será suficiente por sí sola para recuperar la confianza de los inversionistas. /ERBOL





