El director de Medio Ambiente del Gobierno Municipal de Tarija, Boris Fernández, señaló que se requieren estudios especializados para determinar si la falla geológica de Mandeyapecua, que se extiende entre Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija, se encuentra activa y si existe algún desprendimiento de energía o movimiento relacionado con esta estructura geológica.
Fernández explicó que un dato más preciso sobre la actividad de la falla debería ser proporcionado por el Observatorio San Calixto, entidad que, según indicó, debe determinar si las placas están activas o inactivas y establecer si existe algún movimiento.
“Todo lo que es nuestra falla geológica que tenemos en Mandeyapecua, que va entre Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija. Obviamente, a esto un dato más certero tendría que darnos, en este caso, el Observatorio San Calixto”, manifestó.
El director de Medio Ambiente explicó que también se requiere determinar si las placas están desprendiendo energía o registrando algún desplazamiento, tomando en cuenta que el movimiento de la mayoría de las placas generalmente se produce en milímetros a lo largo de los años.
“Tendría que determinarse si estas placas están activas o están inactivas, o para ver si están desprendiendo energías, se está moviendo, porque el desplazamiento generalmente de la mayoría de las placas es generalmente en milímetros en los años”, señaló.
Fernández indicó que para establecer estos aspectos se necesitan estudios y una serie de equipos especializados, además de información de las entidades competentes.
“Eso conlleva a que se tiene que hacer bastantes estudios, una serie de equipos en las cuales Senamhi es la entidad encargada para en este caso informar este tipo de movimientos”, explicó.
El funcionario también mencionó que durante el último periodo se registraron movimientos sísmicos en diferentes zonas del país, incluyendo Chuquisaca y Oruro, aunque aclaró que estos hechos no pueden ser atribuidos directamente a la falla de Mandeyapecua sin estudios más profundos.
“Ya todo este mes y el anterior en Chuquisaca y nuestro país, igual hace días, Oruro, Chuquisaca comenzaron, obviamente, a tener movimientos sísmicos, no se puede atribuir a este desprendimiento”, sostuvo.
En ese sentido, consideró necesario realizar investigaciones más profundas para establecer si los movimientos registrados tienen relación con el desplazamiento de las placas tectónicas, las fallas geológicas o algún desprendimiento.
“Es necesario unos estudios más profundos para precisamente determinar si es en base al desprendimiento o al movimiento de las placas tectónicas o de nuestras fallas geológicas”, afirmó.
Fernández remarcó que los movimientos sísmicos generan preocupación en la población, pero aclaró que Tarija no es una zona sísmica, aunque puede sentir réplicas o movimientos registrados en otras zonas.
“Lo importante a esto, reiterar, este generalmente los movimientos sísmicos es un tema que a mucha gente preocupa. Tarija no es una zona sísmica, eso es bueno aclararlo, pero sí sentimos la réplica de otros movimientos”, manifestó.
Respecto a la falla de Mandeyapecua, el funcionario señaló que esta ya habría desprendido energía hace bastantes años y explicó que, por ese antecedente, muchos movimientos suelen ser atribuidos a esta falla.
“Hay que tomar en cuenta que la falla de Mandeyapecua ya ha desprendido energías hace bastantes años, ya, y obviamente todo movimiento se le atribuye a esa falla”, indicó.
Sin embargo, Fernández insistió en que para determinar si un movimiento corresponde a esta falla, primero debe ser registrado por el Observatorio San Calixto.
“Para determinar esa falla, primero el Observatorio San Calixto tiene que registrar el movimiento”, afirmó.
El director de Medio Ambiente también señaló que existen diferentes estimaciones sobre la frecuencia con la que pueden producirse determinados movimientos relacionados con estas estructuras, mencionando periodos de 50, 100 o incluso 500 años.
“Muchos autores que estudian estos movimientos generalmente dan la frecuencia, unos ponen 100, otros 50, otros 500 años”, explicó.
Fernández consideró que, cualquiera sea la frecuencia estimada, es necesario tomar en cuenta esta información con responsabilidad, especialmente al momento de comunicar posibles movimientos sísmicos.
“Cualquiera fuese, digamos, esa frecuencia, obviamente ya estaríamos dentro de los límites”, señaló.
El funcionario recordó que aproximadamente cinco años atrás se difundió información sobre la posibilidad de que se produjera un movimiento sísmico debido a la frecuencia atribuida a la falla de Mandeyapecua, situación que generó preocupación en la población.
“Alguien dijo de que se iba a mover, ya, digamos, tener un movimiento sísmico por la precisamente por la frecuencia que se estaba cumpliendo en la falla de Mandeyapecua, generó información y alteró, en este caso, a la sensibilidad de muchas personas”, recordó.
Fernández indicó que finalmente ese movimiento no ocurrió y consideró que este tipo de situaciones demuestra la necesidad de informar con prudencia y basarse en estudios de entidades competentes.
“Para eso, como le digo, hay que tener bastante tino de informar y, lógicamente, una entidad competente poderlos reiterar del estudio y del movimiento”, sostuvo.
En ese sentido, reiteró que el Observatorio San Calixto debe encargarse de los estudios y del registro de los movimientos y desplazamientos que puedan producirse en las fallas.
“Prácticamente y desplazamiento que pueda tener todas las fallas, tiene que hacer el Observatorio San Calixto”, afirmó.
Por otra parte, Fernández destacó la importancia de la educación y capacitación de la población frente a posibles movimientos sísmicos, especialmente considerando las herramientas tecnológicas disponibles actualmente.
“Es muy importante la educación. Ya, hoy en día, por ejemplo, la tecnología es muy importante a través de los aparatos electrónicos como los celulares”, señaló.
Explicó que existen dispositivos y configuraciones en los teléfonos celulares que pueden permitir detectar o advertir previamente sobre un movimiento.
“Ya hay en las cuales lo pueden configurar para que se pueda detectar o pueda prevenir”, indicó.
Fernández señaló que estas herramientas requieren que la población esté familiarizada con su funcionamiento, debido a que las alarmas pueden emitir una advertencia previa a un movimiento.
“La alarma generalmente va a sonar aproximadamente entre los 20, 30 segundos previo a lo que pueda generarse un movimiento”, explicó.
El funcionario mencionó que este tipo de sistemas han podido observarse en Venezuela, Colombia y Perú, aunque señaló que algunas personas no prestaron atención a las alertas o no configuraron sus dispositivos.
“Eso se ha podido ver en Venezuela, se ha podido ver en Colombia, ya y Perú, que obviamente previa esa información, pero muchos de ellos también no han hecho caso, otros no lo han configurado”, manifestó.
Por ello, Fernández consideró importante que las instancias correspondientes desarrollen capacitaciones y orienten a la población para que pueda actuar adecuadamente ante eventuales movimientos sísmicos.
“Es muy importante que a través de las instancias se dé estas capacitaciones, esta influencia, esta inducción hacia la población a tomar en cuenta”, afirmó.
El director de Medio Ambiente recordó además que anteriormente se registró un epicentro en Chuquisaca que pudo sentirse en Tarija, particularmente en edificios de altura, pero aclaró que el movimiento no provocó daños estructurales.
“Nosotros ya hace bastantes años igual se ha tenido un epicentro que ha sido en Chuquisaca, se ha sentido aquí en Tarija, pero se ha sentido en edificios de altura”, explicó.
Según Fernández, en aquella oportunidad el movimiento no generó daños estructurales, pero sí provocó situaciones de pánico entre algunas personas.
“La réplica no ha generado daños estructurales, lo que ha generado daño ha sido el desconocimiento de las personas que viven porque se han alterado bastante y han entrado en pánico”, sostuvo.
Finalmente, Fernández señaló que el pánico llevó a algunas personas a salir de los edificios de manera desordenada, provocando lesiones.
“Lo peor que han hecho es salir como sea y, lógicamente, a mucha gente se ha lesionado, lesiones obviamente de articulaciones, fracturas, todas esas cosas que, por más que todo, ha sido el pánico de la gente”.





