Millones de estadounidenses celebran este sábado el 250.º aniversario del país, una conmemoración histórica con un presidente decidido a dejar su sello en los festejos.
El tradicional espectáculo de fuegos artificiales de Washington en el National Mall —flanqueado por monumentos que homenajean a los Padres Fundadores de la nación— se amplió y fue presentado como el más grande de la historia.
El presidente Donald Trump sumó al 4 de julio un programa de estruendosos sobrevuelos militares, en una fecha que marca el aniversario de la firma, en 1776, de la Declaración de Independencia.
La jornada festiva nacional se celebra en medio de una intensa ola de calor, con unos 160 millones de estadounidenses bajo alertas por condiciones meteorológicas extremas, lo que trastocó los planes de fiestas callejeras y barbacoas en pueblos y ciudades de buena parte del país. /infobae





