El presidente de la Cámara de la Construcción de Tarija, Rolando Surriable, afirmó que los conflictos sociales que atraviesa el país están afectando seriamente al sector de la construcción, dificultando el desarrollo normal de las obras y generando un escenario de incertidumbre económica.
Surriable explicó que los problemas existentes en Bolivia han complicado las actividades laborales debido a la imposibilidad de llegar a las fuentes de trabajo, especialmente en los departamentos donde existen conflictos.
“No puedes llegar a tu fuente de trabajo, especialmente en las ciudades donde hay conflicto, que básicamente son casi cinco departamentos ya, o seis”, manifestó.
La autoridad señaló que las obras no pueden avanzar con normalidad porque “todo está complicado, todo está encerrado”, y relató que en ciudades como La Paz incluso las movilidades de las empresas constructoras enfrentan amenazas.
“En La Paz, especialmente, salen las movilidades de las empresas y ya quieren ser quemadas, ya quieren pegar a los ingenieros y a la gente que va a trabajar. Y eso no está bien”, sostuvo.
El representante del sector constructor indicó además que actualmente existe muy poca inversión y escasas licitaciones, lo que impide desarrollar proyectos con normalidad.
“No hay inversión, hay pequeñas licitaciones, poca cosa”, afirmó, añadiendo que las condiciones actuales hacen muy difícil trabajar.
Respecto a la posibilidad de un estado de excepción en el país, Surriable señaló que esa determinación debe ser evaluada por el Gobierno, aunque advirtió que se trata de una medida delicada.
“Un estado de excepción es muy delicado porque pueden haber consecuencias fatales”, expresó. Sin embargo, consideró que podría llegar el momento en que se adopte esa decisión si no se encuentra una solución al conflicto.
El presidente de la Cámara de la Construcción aseguró que distintas instituciones vienen solicitando permanentemente que las partes se sienten a dialogar para encontrar una salida a la crisis.
No obstante, sostuvo que el Gobierno no puede resolver el problema por sí solo, debido a que también depende de la disposición de los movimientos sociales para iniciar negociaciones.
“Los movimientos sociales no quieren charlar o no quieren negociar o no quieren dialogar con el gobierno. Entonces, muy difícilmente se puede llegar a una solución”, indicó.
Surriable reconoció además que el Gobierno ha cometido errores y afirmó que es momento de corregirlos. “Es momento de enmendarlos”, manifestó, aunque remarcó que esa corrección debe involucrar a todos los sectores.
De igual manera, señaló que los movimientos sociales también actuaron de forma precipitada y tomaron “un camino muy trágico”, situación que, según dijo, está llevando al país hacia una crisis profunda.
“El país deja de tener credibilidad, las inversiones extranjeras no llegan, y es lo que más necesitamos”, advirtió.
Consultado sobre si considera que el presidente perdió autoridad, Surriable respondió que no podría afirmarlo, aunque insistió en que el mandatario debe actuar lo antes posible.
Finalmente, expresó su preocupación por el futuro del país y afirmó tener el sentimiento de que “Bolivia está al borde de la catástrofe”, aunque manifestó su esperanza de que la situación pueda revertirse en los próximos días.





