Policía y Fuerzas Armadas encabezaron un operativo que permitió el paso de oxígeno, medicamentos y combustibles para La Paz y El Alto. Se registraron duros enfrentamientos con arrestados y heridos.
La violencia marcó la jornada de este sábado, con enfrentamientos, heridos y detenidos, en medio de un operativo para despejar las carreteras y garantizar el abastecimiento de insumos y combustibles a la sede de gobierno. Sin embargo, por la noche los movilizados endurecieron los puntos de bloqueo.
Desde la madrugada, efectivos de la Policía y de las Fuerzas Armadas desplegaron más de 3.000 uniformados para despejar rutas de acceso a El Alto y la carretera a Oruro, bloqueada desde hace más de diez días. La operación, al mando de los comandantes de la Policía, Mirko Sokol, y de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, permitió el ingreso de cisternas con oxígeno, combustibles y medicamentos a La Paz.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, explicó que la prioridad fue atender el desabastecimiento por el corte de rutas. “El objetivo central de este operativo era viabilizar la dotación de insumos de manera inmediata en La Paz”, manifestó al detallar que se logró el paso de cuatro cisternas con oxígeno que estaban varadas, otras con combustible jet fuel para hacer los puentes aéreos y camiones con medicamentos.
A través de un comunicado, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que, gracias a la apertura del corredor humanitario, se restableció el abastecimiento de combustibles de manera oportuna y segura a las ciudades de El Alto y La Paz. La medida permitió el suministro de gasolina y diésel a las estaciones de servicio de ambas ciudades, destaca YPFB.
Sin embargo, la jornada estuvo marcada por la violencia. En la zona Río Seco de El Alto y en la carretera hacia Oruro, los uniformados fueron atacados por grupos movilizados que, armados con piedras, palos y explosivos, intentaron emboscarlos. Los enfrentamientos también se dieron en el acceso al aeropuerto internacional, donde los manifestantes respondieron con piedras al uso de gases lacrimógenos.
Durante los disturbios, se reportaron daños a vehículos policiales, intentos de saqueo y destrozos en viviendas particulares. Periodistas también fueron blanco de los ataques por parte de los bloqueadores.
La tensión obligó a la empresa Mi Teleférico a suspender el servicio de la Línea Azul tras ataques a la estación de Río Seco, donde se reportaron vidrios rotos. En las calles, los manifestantes encendieron fogatas para mitigar los efectos de los gases, mientras continuaban los enfrentamientos.
A pesar de haber logrado despejar más de 15 puntos de bloqueo en la ruta hacia Laja, otros sectores retomaron el cierre de vías estratégicas, incluyendo las carreteras hacia el lago Titicaca, Oruro y Cochabamba. El contingente que avanzaba por la ruta La Paz-Oruro llegó hasta cercanías de Calamarca, pero decidió replegarse para evitar un posible choque con una marcha evista que se dirige a la sede de gobierno.
El Gobierno aseguró que continuará realizando esfuerzos para mantener abierto el corredor humanitario. Por la tarde, también llegó a La Paz ayuda por vía aérea, consistente en 12 toneladas de pollo, que fueron transportados en un avión facilitado por el Gobierno argentino.
Tras el repliegue de los uniformados, se endurecieron los bloqueos con barricadas en el sector de Río Seco y otros puntos.
Acuerdo con maestros y con la COR
En Cochabamba, en medio de la jornada de conflictos, el Gobierno logró desmovilizar a los maestros del sector urbano con la firma de un acuerdo que contempla un bono anual. La ministra de Educación, Beatriz García, informó que se acordó un beneficio de Bs 2.400 en reconocimiento al trabajo en aula, para lo cual se espera un decreto supremo en los próximos cinco días.
La ministra agregó que se estableció 384.000 horas de nueva creación y 1.000 ítems para administrativos. También trabajan en nivelar a maestros de inicial del área urbana y provincial, y a profesores de secundaria de química y física.
La dirigencia del sector, Miriam Ayala, advirtió que no dejarán de reclamar el incremento salarial. En octubre se sentarán a analizar un aumento para la próxima gestión. “Se levantan las medidas de presión, pero si no cumplen, vamos a retomarlas”, señaló Ayala.
Por su lado, el presidente Rodrigo Paz suscribió un acuerdo con la Central Obrera Regional (COR) de la ciudad de El Alto, en una reunión realizada en la Casa Grande del Pueblo de La Paz. /El Deber





