El diputado Carlos Alarcón denunció una supuesta “estafa” en la gestión de los carburantes y responsabilizó tanto a la gestión de Armin Dorgathen como a la de Yussef Akly en Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) por la continuidad y ampliación de contratos.
“Me parece que es una estafa al país el hecho de que se retire la subvención el 17 de diciembre y que el mismo día se esté ampliando ese contrato heredado de Armin Dorgathen para gasolina base, que obviamente es más barata que una gasolina de uso directo, y que no se haya comprado la gasolina que se estaba pagando y que el pueblo de Bolivia se merecía tener”, afirmó el legislador.
Según explicó, YPFB firmó adendas el 17 de diciembre de 2025 —el mismo día que se eliminó la subvención— para ampliar contratos heredados de la gestión de Luis Arce de gasolina base tipo B, C y D con Vitol hasta el 30 de junio de 2026, lo que, a su juicio, prolonga el problema de la calidad del combustible.
Añadió que también se suscribió un contrato con adenda con la empresa Trafigura para la compra de crudo, donde —según dijo— se registran diferencias de precio que van de 20,88 a 8,9 dólares por barril en pocos días, lo que podría haber generado un daño económico al Estado.
Además señaló que YPFB firmó contratos de gasolina con Futura Energy a fines de diciembre de 2025, pese a que previamente se había negado la existencia de esos acuerdos.
Alarcón sostuvo que estos documentos respaldan su denuncia de que el origen de la “gasolina desestabilizada” está en la adquisición de gasolina base, tal como —según dijo— le explicó la expresidenta de YPFB, Cronenbold, la cual requiere mezclas para su uso.
También cuestionó que no se hayan entregado los contratos completos y anunció que pedirá un informe oral al ministro para aclarar las dudas pendientes. /ERBOL





