El padre de la Pastoral Carcelaria del Penal de Morros Blancos de Tarija, Miguel Sotelo, informó sobre el asesinato de un joven de 29 años ocurrido en el pabellón de Máxima Seguridad, cuestionando las condiciones en las que se encuentran las personas privadas de libertad.
Sotelo manifestó que, pese a tratarse de un área de seguridad, “creo que es de mínima seguridad por desgracia”, haciendo referencia a la vulnerabilidad que existe dentro del recinto. En ese contexto, señaló que ya suman entre 33 a 34 muertes durante los años que lleva trabajando en el penal, calificando la situación como dolorosa y preocupante por la inseguridad.
Asimismo, reveló que los propios internos habrían advertido con anticipación sobre el hecho, indicando que dos días antes solicitaron su traslado porque existía la intención de matar a alguien, situación que no fue atendida. “No los trasladaron y lo mataron a este chico”, expresó.
El religioso indicó que las causas del conflicto aún están en investigación, aunque mencionó que frecuentemente se trata de enfrentamientos entre bandas, lo que hace compleja la situación dentro del penal. También reconoció que el personal policial intenta controlar estos hechos, pero señaló que existe poco personal, además de advertir que hay aspectos irregulares que generan mayor preocupación.





