El presidente de la Fedjuve, Celestino Barro, manifestó su preocupación por la diferencia de precios del huevo entre distintos puntos de venta de la ciudad, especialmente entre el mercado campesino y el mercado central. Explicó que en el mercado campesino el huevo se entrega a 12 bolivianos, y el más grande llega hasta los 14 bolivianos, mientras que en otros mercados los precios varían pese a que los distribuidores entregan el producto a un precio base.
Barro señaló: “En el mercado campesino el huevo se está entregando a 12 bolivianos y a 14 el huevo mucho más grande, a mí me preocupa el tema del mercado central, la diferencia de los precios que hay”.
El dirigente recordó que los distribuidores entregan el huevo a 11 bolivianos a cada mercado y que los comerciantes pagan un canchaje, no un alquiler como en las tiendas. Por ello, pidió a la Intendencia cumplir con su labor y colocar pizarras grandes con precios referenciales en los mercados para evitar abusos y desinformación entre los consumidores.
“La Intendencia tiene que colocar pizarras grandes para tener un precio referencial; intendente tiene que hacer su trabajo”, enfatizó Barro, al indicar que la Fedjuve solo debería fiscalizar, mientras las autoridades municipales son las encargadas de controlar y transparentar los precios, ya que “ellos tienen un sueldo”.





