Felicia Aguilar, aportante a la Gestora Pública, relató con voz cargada de impotencia y cansancio su larga lucha por recuperar el dinero que aportó durante años de trabajo en SEDECA. Según sus propias palabras, ha hecho la solicitud de devolución desde hace más de dos años y ha acudido en reiteradas ocasiones a las oficinas correspondientes, pero nunca ha recibido una respuesta clara ni una solución concreta.
“Estoy pidiendo que me devuelvan mis aportes, hice la solicitud hace más de dos años para que me lo devuelvan, he ido muchas veces pero nunca me dan una salida», expresó. Aguilar detalló que incluso le hicieron someterse a diversos exámenes médicos como análisis y ecografías, a pesar de que le aseguraron que no tenía ninguna enfermedad.
«Me han dicho que no tengo nada, no estoy enferma; sin embargo, me han operado por todo ello directo por mi corazón y aún así no me creen», lamentó. Como parte del trámite, le indicaron que debía presentar una carta, pero ella admitió con tristeza: “Yo no sé ni leer, no sé cómo hacer eso”.
Afectada por una enfermedad renal y viviendo sola, Aguilar aseguró tener 50 aportes realizados y manifestó que necesita el dinero no solo para sus tratamientos médicos y vitaminas, sino incluso para cubrir el pasaje en micro desde su vivienda, ubicada en una zona alejada. “Ya voy para cinco años que estoy enferma”, señaló.
También mencionó que acudió a la Defensoría del Pueblo en busca de ayuda, pero fue rechazada con el argumento de que existe una ley que impide la devolución de los aportes jubilatorios. “He visto a otro señor que le han devuelto, por eso pido ayuda para que puedan colaborar”, agregó.





