Mientras la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija (ALDT) toma medidas como la otorgación de vacaciones acumuladas y la desvinculación de trabajadores para intentar reducir los gastos institucionales, todavía no se ha avanzado en una de las propuestas más sensibles ante la crisis: la reducción de salarios de los propios legisladores.
El presidente de la ALDT, Damián Castillo, reconoció que, a pesar del tiempo transcurrido, la propuesta de ley enviada por la Gobernación hace cuatro meses aún no ha sido tratada por el pleno. Esta norma tenía el objetivo de reducir los sueldos de las y los asambleístas como parte de los ajustes económicos del departamento.
La situación genera expectativa en la población y dentro de la propia institución, ya que los ajustes se están aplicando al personal administrativo, mientras los representantes electos continúan sin debatir ni aprobar la normativa que los afecta directamente.





