Finaliza el otoño y comienza el invierno en el hemisferio sur con la llegada del primer solsticio de 2025, un fenómeno astronómico que se vivirá el 20 de junio a las 22:41 (hora boliviana). Este evento marca el día más corto y la noche más larga del año para Bolivia y el resto del sur del planeta, mientras que en el hemisferio norte ocurre lo contrario: allí se inicia el verano con el día más extenso.
El solsticio es un fenómeno que guarda relación con la posición del Sol respecto al ecuador celeste, y que define de manera clara la transición entre estaciones. Su nombre proviene del latín solstitium, que significa “el Sol se detiene”, porque en apariencia el astro parece inmóvil durante algunos días, del 18 al 23 de junio, antes de iniciar su desplazamiento hacia el otro hemisferio.
El cambio de estación no se debe a la distancia del Sol, sino a la inclinación del eje terrestre (23 grados y 27 minutos) y al movimiento de traslación de la Tierra. Es esta inclinación la que provoca que distintas partes del planeta reciban más o menos luz solar a lo largo del año. En el caso del invierno, el hemisferio sur se encuentra inclinado en dirección opuesta al Sol, lo que da lugar a menos horas de luz y más horas de oscuridad, es decir, días más cortos y noches más largas.
El 20 de junio, cuando el Sol alcance los 23,4° de latitud norte, se dará paso oficialmente a la estación más fría del año, fenómeno que, aunque anual, sigue despertando la curiosidad y la reflexión sobre nuestra posición en el cosmos. A partir de esa noche, el Sol comenzará su “regreso” hacia el ecuador, y con ello, los días empezarán a alargarse nuevamente en nuestro hemisferio.
El Observatorio Astronómico Nacional invita a reflexionar y observar este cambio estacional que, más allá del frío y las temperaturas, representa un ciclo natural vital para el equilibrio de la Tierra y para nuestra conexión con el universo.





