WhatsApp, la aplicación de mensajería instantánea más empleada en el mundo, ha anunciado que ya ha superado los 3.000 millones de usuarios activos al mes a nivel global, lo que supone una cifra considerable.
La app propiedad de Meta llevaba más de cuatro años sin actualizar oficialmente su cifra de usuarios y ha sido el propio CEO de Meta, Mark Zuckerberg, el que ha proporcionado la cifra durante la última comunicación de resultados trimestrales de Meta.
Fue en el año 2020 cuando comunicó que había superado los 2.000 millones de usuarios en todo el mundo. Ahora, tras añadir 1.000 millones más, anuncia tremenda cifra, que le sitúa con el triple de usuarios que su principal competidor, Telegram, que tiene 1.000 millones de usuarios.
El servicio fue lanzado ahora hace 11 años, en 2009, como una forma fácil y gratuita para conectar a los usuarios de teléfonos móviles iOS. Tras su éxito en iPhone, fue lanzado en 2010 en Android y en 2011 para Windows Phone. Facebook la compró en 2014 por 19.000 millones de dólares.
Desde entonces, ha conseguido mantenerse como un servicio gratuito que, además, no incluye publicidad. Pero WhatsApp es ahora además piedra fundamental en la estrategia de Meta de convertirse en una compañía líder en IA.
WhatsApp es posiblemente una de las mayores plataformas de distribución para sus servicios de inteligencia artificial, gracias al uso de Meta AI a través de WhatsApp y el resto de la familia de apps de Meta.
El principal reto para WhatsApp es ganar terreno en Estados Unidos, donde todavía no es la app de mensajería instantánea más utilizada. También la consolidación de WhatsApp Business, que también ha estado ya probando funcionalidades de IA para empresas, como la posibilidad de activar chats de IA para atención al cliente.
La seguridad, batalla ganada para WhatsApp
Desde que fue adquirida en 2014 por Meta (Facebook, en aquel entonces) la evolución de WhatsApp ha sido imparable. Siempre con Telegram como rival en la sombra -aunque sin hacerle frente en número de usuarios- la compañía lanzó en 2016 el encriptado de los mensajes de extremo a extremo, principal baluarte de su rival.
El cifrado extremo a extremo «actúa como un candado digital», señala la compañía en un comunicado. «No se puede romper y protege la información que envíes por WhatsApp, ayudando a resguardarte de hackers y criminales. Los mensajes sólo se guardan en tu teléfono, y nadie puede leer tus mensajes o escuchar tus llamadas, ni siquiera nosotros. Tus conversaciones privadas se quedan entre tú y tus destinatarios», apunta WhatsApp.
Junto a esta medida de seguridad, WhatsApp también permite a los usuarios activar la verificación en dos pasos como una capa de protección adicional. Así, cada vez que reinicien la aplicación tendrán que incluir un PIN de seis dígitos que les será enviado por SMS o correo electrónico.
WhatsApp también permite controlar qué detalles del perfil personal se comparten con otras personas y restringir el acceso a la “última conexión”, a la “foto de perfil”, a la “información” y al “estado”, a través del menú de ajustes de privacidad de WhatsApp.





