Aunque las relaciones de TikTok con la Unión Europea no son tan controvertidas como las que mantiene con el Gobierno de Estados Unidos y el posible cierre de la aplicación en aquel país, éstas tampoco son fáciles.
Recientemente TikTok ha sido multada por la Comisión de Protección de Datos de Irlanda con 530 millones de euros por no cumplir con la Ley de Protección de Datos Europea (GDPR). El organismo supranacional sanciona a la red social por permitir que datos de los usuarios europeos fuesen transferidos a China, a pesar de que TikTok asegura que sus empleados chinos no pueden acceder a los datos de los usuarios del viejo continente.
La compañía ya cuenta con dos grandes centros de datos en la Unión Europea. Uno ubicado en Dublín (Irlanda) y otro en Noruega, como parte del llamado «Proyecto Clover», nombre que recibe la iniciativa para separar definitivamente los datos de los usuarios europeos de cualquier otra ubicación o influencia china, para cumplir con la normativa impuesta por la Unión Europea.
Ahora, además, TikTok acaba de anunciar que construirá un nuevo centro de datos adicional, que estará ubicado en Finlandia, en la localidad de Kouvola. Para llevar a cabo su construcción, TikTok va a invertir 1.000 millones de euros y confiará en el proveedor local HyperCo Oy para levantar el data center que permitirá aislar los datos de los más de 175 millones de usuarios europeos que tiene la red social.
El objetivo es evitar que la información pueda caer en manos de su matriz en China, pero también que puedan producirse nuevas sanciones económicas. De hecho, en total TikTok destina más de 12.000 millones de euros para completar el Proyecto Clover, algo que a la larga le saldrá más rentable que tener que pagar todas las sanciones impuestas por los distintos países de la UE.
Mientras tanto, sigue reiterando que nunca ha recibido una petición de datos de usuarios europeos por parte de las autoridades chinas y que nunca les ha proporcionado información.





