La representante del Viceministerio de Defensa de los Derechos del Usuario y Consumidor en Tarija aseguró que no se permitirá que el precio del pan suba a 1.50 bolivianos en la ciudad. Según la autoridad, esta alza no tiene justificación, ya que productos básicos para su elaboración, como la harina y la manteca, no han registrado un incremento en sus costos en los mercados locales.
El anuncio surge tras los reclamos de algunos panificadores que argumentan un aumento en los costos operativos. Sin embargo, la representante enfatizó que cualquier cambio de precio debe ser previamente consensuado con las instituciones correspondientes para no afectar a los consumidores.
La funcionaria reiteró que el viceministerio realizará inspecciones constantes en los puntos de venta para garantizar que el precio del pan se mantenga estable y no genere una carga económica adicional para las familias tarijeñas.
Finalmente, se hizo un llamado a los productores de pan a mantener un diálogo abierto con las autoridades y buscar soluciones que no perjudiquen a la población, recalcando que el abastecimiento de insumos esenciales está garantizado.





