Un activista ciudadano destacó una notable reducción en el uso de juegos artificiales durante la pasada Navidad y exhortó a la población a continuar con esta tendencia durante las celebraciones de Año Nuevo, apelando a la empatía y la responsabilidad social mientras se avanza en la creación de una normativa que regule su uso.
“Nos sumamos a pedir que no haya pirotecnia en Año Nuevo o la reduzcamos al máximo mientras la ley municipal y la ley departamental en contra de la pirotecnia se está trabajando”, indicó el activista, quien también señaló que se espera que estas normativas estén listas entre enero y febrero del próximo año.
El llamado enfatiza la necesidad de proteger a los sectores más vulnerables de la población, incluyendo personas con discapacidad, niños con trastornos del espectro autista y dificultades sensoriales, adultos mayores, y animales que sufren por el impacto del ruido. “Es una labor de toda la ciudadanía precautelar a todas las personas que se encuentran en indefensión”, subrayó.
El activista hizo hincapié en la importancia de la solidaridad y la reflexión durante estas fechas festivas, solicitando a la población “ponerse la mano al pecho” para evitar el daño que la pirotecnia puede causar a estos grupos sensibles.
Mientras se aguarda la implementación de una ley que regule el uso de pirotecnia, el mensaje es claro: cada ciudadano puede contribuir a crear un entorno más seguro y amigable para todos durante estas celebraciones.





