La Policía de Tarija ha aprehendido a un hombre en Bermejo por un caso de violencia familiar que escaló a la agresión contra funcionarios públicos y la destrucción de una patrulla. El comandante de la Policía de Tarija, José Illanes, informó sobre el grave incidente ocurrido el 1 de junio en el barrio San Juan de la localidad de Bermejo.
“El hecho ocurrió a horas 11.50 en el barrio San Juan, localidad de Bermejo. Personal de la Felcc se constituyó en el lugar para atender un caso de violencia familiar,” explicó Illanes, detallando el contexto en el que se desarrollaron los eventos.
Al llegar al lugar, los funcionarios fueron recibidos con violencia por el presunto agresor, quien atacó a los policías con palos y destruyó el parabrisas del vehículo patrullero. “Al llegar al lugar, los funcionarios son agredidos por un hombre, golpeándolos con palos y rompiendo el parabrisas del vehículo patrullero,” precisó el comandante.
La situación rápidamente se tornó caótica, obligando a los oficiales a proceder con la aprehensión del individuo para salvaguardar su propia integridad y restablecer el orden. “Se procede a la aprehensión del mismo y se da parte al Ministerio Público,” añadió Illanes, señalando que el caso fue remitido a las autoridades competentes para su debido proceso.
El incidente no solo destaca la gravedad de la violencia familiar, sino también la violencia dirigida contra los funcionarios públicos, quienes en cumplimiento de su deber enfrentan riesgos considerables. “La naturaleza del hecho es lesiones graves y leves, destrucción de bienes del Estado,” puntualizó Illanes, subrayando los múltiples delitos cometidos por el agresor.
El caso ha sido ampliamente comentado en la comunidad de Bermejo, generando un debate sobre la seguridad y el respeto hacia los agentes del orden. La Policía de Tarija reafirma su compromiso de proteger a las víctimas de violencia familiar y garantizar la seguridad de sus funcionarios en el cumplimiento de su deber.
Este incidente pone en relieve la urgente necesidad de fortalecer las medidas de seguridad y apoyo para los funcionarios públicos que intervienen en situaciones de violencia. La destrucción de bienes del Estado y la agresión a los oficiales no solo representan un desafío legal, sino también un ataque directo a la autoridad y al sistema de justicia.





