Raquel Ramos, concejal municipal de Tarija, informó sobre los avances significativos en la definición de la tecnología a utilizar en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales en la ciudad. Destacó que después de intensas mesas técnicas con el Ministerio de Medio Ambiente, se ha llegado a una solución que representa un ahorro considerable para la ciudad.
«Las mesas técnicas con el Ministerio de Medio Ambiente han concluido», afirmó Ramos. «Se ha definido la tecnología a utilizar en la Planta de Tratamiento. Anteriormente, se había considerado una tecnología con nodos activados, que resultaba costosa y poco factible. Sin embargo, la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) determinó el año pasado una tecnología más eficiente y económicamente viable».
Ramos explicó que esta nueva tecnología, respaldada por el Gobierno Nacional, representa un ahorro significativo para Tarija. «El costo total del proyecto ahora es de aproximadamente 270 millones de bolivianos», señaló. «Comparado con los 570 millones estimados anteriormente, hemos logrado un ahorro de alrededor de 300 millones de bolivianos. Esta tecnología es más efectiva y se adapta mejor a nuestras necesidades».
Sin embargo, Ramos expresó su preocupación por los retrasos en la implementación del proyecto. «Lamentablemente, hemos tardado más de un año debido a la falta de presentación del informe de adecuación por parte de la Alcaldía», mencionó. «Esperamos que este proceso se lleve a cabo sin contratiempos, ya que es una prioridad para nuestra ciudad. Agradecemos el liderazgo del presidente Luis Arce en este proyecto».
La definición de la tecnología para la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales es un paso importante hacia la mejora del sistema de saneamiento en Tarija, lo que beneficiará a toda la comunidad.





