El economista tarijeño Fernando Romero ha expresado su preocupación sobre la actual situación económica de Bolivia, alertando sobre la escasez de dólares y la caída de las reservas internacionales, factores que podrían desencadenar una crisis y una inflación galopante en el país.
Romero señaló que la crisis económica se remonta a 2014 y ha sido exacerbada por la falta de dólares en la economía boliviana. Según los últimos datos del Banco Central de Bolivia, las reservas internacionales ascienden a un poco más de 2.100 millones de dólares, pero el economista advierte que esta cifra no es suficiente para cubrir las necesidades actuales.
El déficit comercial en el sector hidrocarburífero, que alcanza los 700 millones de dólares, ha contribuido significativamente a la escasez de divisas en la economía boliviana. Romero subraya la importancia de realizar ajustes sustanciales en las políticas económicas a corto plazo para evitar una crisis más profunda.
«La economía está en una situación que, si no se implementan reajustes importantes en las políticas económicas a corto plazo, nos puede llevar a una crisis y a una inflación galopante«, advirtió el economista.
Esta evaluación destaca la urgencia de abordar los desafíos económicos actuales y adoptar medidas efectivas para estabilizar la situación financiera del país. La escasez de dólares y la caída de reservas internacionales son temas críticos que requieren una atención inmediata para evitar consecuencias negativas en la economía boliviana.





