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sábado, 25 / junio / 2022

No matarás

por: Víctor Codina, S.J.

En momentos de crisis y caos, como la actual guerra de Ucrania, es necesario apelar a principios básicos y valores fundamentales que iluminen nuestra situación.

Frente la guerra, hemos de recordar el 5º mandamiento del decálogo mosaico: “No matarás”. El contenido de este mandamiento  es común a todas las religiones y forma parte de los modernos Derechos humanos.

El “No matarás” es totalmente necesario en una humanidad que siempre cae en la tentación de la violencia y la guerra, desde Caín a Ucrania pasando por las guerras históricas del pasado y del presente: Auschwitz, Hiroshima, Guernica, Tiananmen, Tlatelolco, Mozote, la masacre de la noche de San Juan en las minas bolivianas, las dictaduras de América Latina, hutus y tutsis en Burundi, Bosnia, Palestina, Siria, Irak, Pakistán Yemen, Afganistán y ahora Ucrania.

La historia humana está llena de guerras, invasiones, conquistas, genocidios, colonizaciones, exterminios, guerras dirigidas por la prepotencia de unos varones, muchas veces psicópatas, que mandan a la guerra a jóvenes que mueren sin saber por qué. Las víctimas, en último término, son siempre las mujeres, los niños y los ancianos. Las guerras olvidan que todos somos hermanos y hermanas, miembros de la misma humanidad 

Los motivos de las guerras pueden ser políticos, económicos, religiosos, étnicos y a veces todos ellos juntos. Hoy día, detrás de las guerras están las fábricas de armamentos que venden armas a unos y a otros. La guerra es para algunos sectores un gran negocio. Y la guerra se extiende también a la explotación de la naturaleza por el paradigma tecnocrático y el neoliberalismo económico. t

Frente a esta situación, el “No matarás” exige respetar la vida, toda vida, defender la vida amenazada, proteger y curar la vida, amar la vida, odiar la violencia y la mentira que están en el origen de las guerras. El bien más preciado es la paz, la reconciliación, el abrazo entre antiguos enemigos. 

Para la tradición judeo-cristiana, la paz es el gran don mesiánico, el Shalom. Jesús de Nazaret, asesinado por la teocracia judía (Caifás) y el (Imperio romano (Pilato), resucita de entre los muertos y nos trae la paz, la alegría y el perdón. El reverso de la guerra y la muerte es la vida, Dios es el Dios de la vida y Jesús ha venido para darnos la vida en abundancia. El “No matarás” sigue siendo hoy muy actual y muy urgente.

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