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lunes, 16 / mayo / 2022

OTAN: La decisión histórica de Suecia y Finlandia

Con la incorporación de OTAN Suecia romperá su tradición de 200 años que le permitió estar fuera de las dos guerras mundiales. Finlandia fue neutral debido a las circunstancias de ser el vecino de Rusia con la frontera más extensa. La invasión de Putin a Ucrania es el detonante de estos cambios estratégicos, escribe Carlos Decker-Molina.

Finlandia ingresará a la OTAN con paso de parada. A las 09.00 de jueves 12 de mayo el presidente de Finlandia Sauli Niinistö, dio a conocer que su país pedirá su ingreso a la OTAN. Me adelanto a decir que Suecia también lo hará.

Suecia no tiene otra alternativa. No puede quedarse como tapón neutral entre Finlandia y Rusia, el peligro de su seguridad aumentaría, dicen los expertos.

Finlandia y Suecia han sido, hace muchos años, un tándem neutral y no alineado.  Suecia romperá su tradición de 200 años que le permitió estar fuera de las dos guerras mundiales. Finlandia fue neutral debido a las circunstancias de ser el vecino de Rusia con la frontera más extensa. Hay que recordar que Finlandia tuvo dos conflagraciones con Rusia, una de ellas la tristemente célebre “guerra de invierno”.

Durante la época de la URSS, Finlandia además de neutral se vio obligada a una política de oídos sordos, boca callada y ceguera frente al estalinismo, esa política se conoce como “finlandización”, a la que la mayoría de los finlandeses no quiere volver – sobre todo los intelectuales – porque significó callarse frente a la conculcación de los derechos humanos en la URSS. Sin embargo, la finlandización también sirvió al occidente para saber, con una cierta objetividad, lo que en realidad pasaba al interior de la URSS.

Las primeras ministras de Finlandia y Suecia son socialdemócratas. Partido que ha sido históricamente el gran opositor a ingresar en el pacto militar atlántico. Un colega finlandés me decía que en su país el debate de la OTAN es menos dramático que en Suecia.

¿Por qué ahora?

La invasión de Putin a Ucrania es el detonante de estos cambios estratégicos. Desde una perspectiva militar, la incorporación de estos dos países nórdicos los convertirá en el muro de contención en el norte de Europa.

Ambos países son expertos en la guerra ártica, sus ejércitos están entrenados para luchar y sobrevivir en bosques helados o lagos congelados. Tienen capacidad aérea como los F35 de Finlandia y los JAS 39C/D Gripen de Suecia. Avión caza polivalente.

Ambos países tienen el apoyo de sus poblaciones. Finlandia con más del 60 por ciento y Suecia muy cerca al 60 por ciento según las últimas encuestas.

Geográficamente, la incorporación de ambos países llenaría un enorme vacío en la defensa de la OTAN.  La pregunta singular es ¿Con estas dos incorporaciones mejorará la seguridad del mar Báltico que comparten con Rusia?

Hay expertos militares que responden afirmativamente, pero hay otros que señalan que el Báltico se convertirá en un mar convulsionado porque es la salida natural de Rusia hacia el atlántico norte.

Dmitri Peskov, el portavoz del Kremlin advirtió semanas atrás que la incorporación de Finlandia y Suecia a la OTAN: “No traerá mayor seguridad a Europa”.

La respuesta de Putin podrá ser una guerra hibrida, ya se han producido en el pasado inmediato algunos “ataques cibernéticos” en Suecia.

Lo interesante de destacar es el fracaso de la estrategia de Putin.

Exigió que el occidente suscriba un documento retirando a la OTAN de los países exsoviéticos (los tres bálticos) y los ex países del pacto de Varsovia, por considerar un “ataque a la seguridad de Rusia”. Se habló mucho sobre la INDIVISIBILIDAD de la seguridad. Un concepto elástico que la OTAN y EE. UU., interpretan de una manera diferente a la de Putin. Hoy el tema de la indivisibilidad esta fuera de la agenda.

La guerra contra Ucrania cambió de contenido, la seguridad pasó a segundo plano, la desnazificación ocupa el primer plano.

Putin quería sacarse de encima la presencia de la OTAN. Con su actitud beligerante en Ucrania ha provocado que la OTAN, esté no solo en su patio sino en la ventana de su salón principal. Helsinki está a tres horas, en tren, de San Petersburgo. Y, la isla de Gotland esta llena de militares suecos.

La nueva política de seguridad de Finlandia y Suecia abre varios interrogantes: Hay dos que son principales:

1- ¿Permitirán el estacionamiento de armas nucleares?

Probablemente actúen como el resto de Escandinavia (Noruega y Dinamarca) que pertenecen a la OTAN, pero no aceptan armas nucleares en su territorio.

2- ¿Ambos países jugarán un rol más activo en las acciones cibernéticas?

Posiblemente, ambos tienen gran capacidad, pero también pueden ser víctimas. En Suecia, por ejemplo, hay dinero circulante en muy pequeña escala, todas las transacciones, incluida la compra de un café en una tienda de paso se paga digitalmente. En estas circunstancias la digitalización sueca se puede convertir en el talón de Aquiles de su defensa.

La guerra de Putin contra Ucrania ha provocado el cambio radical de la política de seguridad europea. Al contrario de la estrategia de Putin, hoy Europa resulta más entrelazada sino unida, tanto económica como militarmente./Erbol.

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