LOS HACKERS DE LA DEMOCRACIA

No es un secreto para nadie de la creciente digitalización que ha aumentado aun más su aceleración con la pandemia del COVID-19, no solo en el tema laboral con el llamado ‘teletrabajo’ o de incluso ya no tener que ir a un banco y hasta algunas entidades públicas para realizar tramites de rutina que meses atrás exigían presencia.

 

Por ende que esa digitalización no esta ajena para los medios de comunicación, pues las redes sociales se volvieron fundamentales fuentes de información ya no solamente para la juventud, sino para nuestros mayores.

 

Pero esta digitalización que es maneja por medio de la tecnología también es mucho más fácil el vulnerarla/hackearla/piratearla y lo peor del caso es que los personeros judiciales o policiales no tienen las herramientas ni técnicas ni legales para actuar.

 

Esta practica nada ética que cae en el saco de la llamada ‘guerra sucia’, cobra mayor fuerza en momentos en que la ciudadanía se apresta a emitir un voto para algún plebiscito y lógicamente los que se ven afectados, en un segundo lugar o tercero en las encuestas, en vez de revertir esto con propuestas recurren a la mentira y trampa para hacer presa a algunos con su desinformación.

 

De esta manera, ciudadanos, empresas y hasta instituciones públicas mediante el arte del engaño, crean bulos, difunden información manipulada y multiplican noticias falsas con apariencia creíble, aprovechando la viralidad de su contenido para una difusión rápida.

 

Cuando llega a las redes el posible desmentido, los atacantes ya han conseguido crear el clima propicio para sus objetivos. Así pues, atacan el sistema democrático desde la raíz, manipulando al elector en un sentido concreto.

 

Internet se ha convertido en un nueva amenaza ante la cual debemos prepararnos para defender nuestros intereses, libertades y derechos.

 

Los hackers de la democracia, como lo denunciamos la semana pasada, se hicieron de una cuenta pirata en Facebook desde la cual se hacen pasar por La Voz de Tarija y por ende tratan de cometer las ciberfechorías líneas arriba indicadas.

 

La opinión pública es la vulnerabilidad más importante que tratan de explotar las injerencias antidemocráticas. Si no nos protegemos, este espacio de libertad en la red se convertirá en un espacio de impunidad.

 

 

 

por: Julio Vaca Guzmán del Carpio / fundador de lavozdetarija.bo

spot_img

Artículos Relacionados

LAS MÁS LEIDAS