La Asamblea Legislativa Departamental de Tarija trabaja en un proyecto de ley que busca la creación de una empresa departamental que elabore productos elaborados de la uva como vino, singanis, jugos o mermeladas con el objetivo de acabar con el excedente de producción.
Sin embargo, esta iniciativa es considerada errónea por parte de la Asociación Nacional de Vitivinicultores de Bolivia (Aniv) ya que consideran que el problema es la falta de mercado y de políticas que fortalezcan la producción nacional.
«Es un proyecto de ley que sale de la necesidad de cubrir la oferta de uva que este año ha sobrepasado en realidad, el 30% de la producción de uva se ha quedado en las viña es necesario que la Gobernación y el gobierno como ayudan a los azufreros a los productores de cítricos también deberían ayudar al sector vitivinícola de El Valle. Se quiere crear una bodega para que se pueda hacer mermelada, hacer jugos, no solamente vino», ha explicado el proyectista de la ley y asambleísta departamental por el Movimiento Al Socialismo (MAS) Guillermo Vega.
No obstante, Vega asegura que tiene que haber un estudio a diseño final para ver las alternativas.
«Es un proyecto de ley de manera general para impulsar después el proyecto que se haga con una consultora especializada en el tema que verá si va como una empresa. O si no, también sería la idea de ver mercados para comercializar la uva. El estudio ya lo dirá. Alguien tiene que dar y apoyar y dar una solución vitivinícola».
Vega reconoce que este proyecto puede ser una competencia para el sector vitivinícola pero considera que las empresas tienen su «mercado asegurado» y con esta empresa se podrían realizar «vinos para exportar».
Este proyecto ya ha sido aprobado por las comisiones de Hacienda y de Desarrollo Productivo por lo que la nueva directiva electa de la Asamblea deberá ponerlo a consideración del pleno para su tratamiento.
«La verdad que no creo que esto funcione. Porque no hay mercado, tener un bodega corporativa no va a solucionar absolutamente nada, de hecho, se van a causar problemas porque el problema no es que las bodegas no aceptan uva porque no quieren sino que no pueden porque el problema es el mercado», explica a La Voz de Tarija, Franz Molina, presidente de Aniv.
Es por esto que Molina considera que esta empresa departamental de vinos se convertiría en «un elefante blanco» y causaría mas problemas por lo que desde la asociación van a tratar de poner freno a este proyecto de ley par que no salga adelante.
«Nosotros venimos trabajando un proyecto de ley netamente con puntos comerciales. si tu no tienes mercado no vas a tener nada, todos los eslabones. ¿Por qué no se tiene mercado? Por falta de competitividad, Bolivia es el país vitivinícola que menos protege sus fronteras los productos de contrabando afectan directamente a los vinos y al singani, es demasiado fácil importar vinos y bebidas espirituosas legalmente vas a un supermercado en Santa cruz y Cochabamba y el 85 % son bebidas importadas».
La falsificación de los productos, los impuestos a los productos internos y la falta de control de aranceles a la importación también suponen un handicap para el sector vitivinícola tarijeño para generar nuevos mercados.
«En Bolivia cualquiera puede falsificar y no se hace nada. Venimos trabajando hace varios años la ley que propusimos se desvió, logramos una ley mas genérica. (…) Se logró también un decreto de incrementar los aranceles a las bebidas importadas de un 40% pero lamentablemente ese decreto no está funcionando porque Argentina, Chile y Brasil, inundan el mercado de producto legalmente e ilegalmente. Legalmente es mas factible importar que producir en Bolivia», subraya Molina.
Frente a esto, desde Aniv consideran que se debe trabaja en una nueva ley enfocada al ámbito comercial y que proteja la producción y comercialización del producto nacional frente al extranjero para de esta forma empezar a competir con las empresas extranjeras.





