Talentos Tarijeños

La guitarra gran pasión de Fernando Arduz, exponente tarijeño para la música regional y clásica

La guitarra gran pasión de Fernando Arduz, exponente tarijeño para la música regional y clásica
Sábado, 11 noviembre 2017 - 11:40 AM - Gabriela Flores
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Fernando Arduz Ruiz un tarijeño que a lo largo de los años cultivó la música en todos los ámbitos desde lo regional hasta lo clásico, es el menor de cinco hermanos y ya tiene una gran familia formada de tres hijos y cuatro nietos, actualmente trabaja en la dirección de la Escuela Municipal de Música Regional, en la dirección de lo que era la Orquesta de Cámara de Tarija, que ahora se está convirtiendo en el Instituto de Formación Superior “Orquesta Juvenil Tarija” y da clases en el colegio San Bernardo donde enseña instrumentos a los alumnos que quieren aprender.

El apego a la música nace desde muy pequeño, Arduz recuerda con mucho cariño, cuando intentaba tocar batería, donde juntaba cajas y las usaba para emitir sonidos como los que hace una batería, con sus amigos formaban una banda y se divertían.

El año 1973 inició con la guitarra, en una época donde los padres pensaban que empezar con la música era un camino a la bebida, Arduz recuerda que ese era el temor que frenaba a los padres para inculcar a sus hijos el arte de la música y los instrumentos. Su padre tenía una guitarra “bien guardada” y esperaba que sus hijos llegarán a cierta edad para recién mostrarles la guitarra para ver si le interesaba a alguno, Fernando fue el único en mostrarse interesado.

Pero en el colegio, la música no era todo el escenario ya que tenía una especial afición con las matemáticas, incluso antes de desarrollar su don con la guitarra, pensó en estudiar una carrera profesional en la rama de la ingeniería pero justo el año que le tocaba estar en pre promoción llegó a Tarija el famoso músico y compositor Ernesto Lafaye, un número contando de alumnos asistían a su casa donde enseñaba a leer música con pentagrama.

Ingresó a la universidad pero la música era más fuerte, sus padres apoyaron la decisión y lo mandaron al departamento de La Paz a estudiar en el Conservatorio de Música, donde en un principio debía estudiar guitarra, pero resultó que en ese momento no había la materia de guitarra, entonces optó por aprender a tocar el violín pero paralelamente seguía practicando guitarra, aprendió durante 4 años.

Gracias a la ayuda de uno de sus hermanos, Fernando logró viajar hasta España, donde se especializó en guitarra en el Conservatorio de Madrid, allá alcanzó el título de profesor superior o en su equivalencia licenciatura en música.

“Estando en Madrid se me despertó el amor por la música folclórica, antes no me atraía demasiado el folclór pero estando en el extranjero sí, realmente empecé a amar nuestra música, entonces empece a hacer arreglo para tocar en guitarra”.

Al regresar a Tarija de Madrid, se le presentó el proyecto para dar inicio a la orquesta de cámara que se creo en 1993.

Desde esa época a la fecha, Tarija ha encaminado varias orquestas que se han ido posicionando con el transcurrir del tiempo, niños jóvenes y adultos se están interesando más en el estudio de los instrumentos.

“Da realmente mucho gusto ver a niños en las calles con sus estuches de instrumentos y es realmente algo muy bueno”

Como recomendación aprovechó para decirles a los jóvenes amantes de la música que tomen seriamente a la música, como la carrera profesional que es, que enseña a amar lo que se hace porque simplemente no se puede ser músico sin vocación.

“Cuando uno se dedica a la música es porque uno ama lo que está haciendo, es importante desarrollar la vocación, así sea la música, el derecho o la carrera que fuese, es importante que nuestros jóvenes sepan que es a lo que están predestinados porque Dios no dota de ciertas cualidades que es importante conocer a donde puede apuntar uno y amar lo que uno está haciendo”, ha señalado.

Instituto de Formación Superior

Se está dando el primer paso para tratar de completar la formación en música de los niños y jóvenes en Tarija, ya que el profeor Arduz recuerda que él tuvo la necesidad de salir del país para estudiar música seriamente, y con pesar ve que en Tarija, la música sigue en esa situación.

En Tarija todavía no existe un lugar donde los músicos puedan decir ‘yo quiero estudiar aquí, saco mi licenciatura en música y me dedico a esto’ todavía no hay esta situación”, ha mencionado.

La Orquesta de Cámara de Tarija se ha convertido en un instituto, se tiene planificado que desde el próximo año se va a empezar a dar clases que permita alcanzar a los jóvenes el grado de Técnico Superior en Música, en las especialidades de violín, viola, violonchelo y contrabajo.

Dependiendo de la respuesta que se obtenga de la juventud, existe la posibilidad de ir aumentando especialidades para que en algún momento se pueda hablar de una orquesta sinfónica que pueda recibir título de Técnico Superior.

“Cuando ya tengamos titulados a varios técnicos superiores en música, ya ha de ser el momento de poder exigir que se de la licenciatura de música en Tarija, eso yo todavía considero que está a mediano plazo, ahora la necesidad es que en Tarija podamos tener este instituto de técnico superior en música, porque es una opción profesional para dedicarse a la música”, ha explicado el profesor.

El título que se va a entregar tiene validez de provisión nacional porque ya se encuentra avalado por el Ministerio de Educación, ya se cuenta con la resolución ministerial.

Bandas de rock, electrónica y más 

El profesor Arduz es reconocido no solo por el don de tocar la guitarra con delicadas melodías de música clásica o de ritmos chapacos, sino también ha sido parte de las pocas bandas que tocaban rock, electronica y música bailable en las fiestas tarijeñas cuando encontrar amplificación era un desastre, pues en Tarija no existía.

“Ahí estábamos de moda los grupos electrónicos, yo participe en un grupo de música moderna, con guitarra eléctrica, compartí un tiempo con Danilo Olmos, el tocaba la batería y cantaba en el mismo conjunto que hicimos, tuvimos una época también rockera“, dice entre risas recordando aquellas épocas.

El grupo cambió de nombre en lo que iba pasando el tiempo, inició con el grupo Barro, de música progresiva donde tocaban música de Carlos Santana, grupos electrónicos que estaban de moda en ese entonces, luego participó en un grupo denominado Albatroz y Opus Dei. 

La vida de músico en fiestas y de música bailable se terminó una vez que viajó a La Paz, Arduz recuerda que vendió la guitarra eléctrica y se dedicó a la guitarra clásica.

Una vida de la mano de Dios 

El profesor Arduz es una persona muy creyente en Dios, por lo que insta a la juventud a acercarse y creer en él, ya que el apoyo que él ha recibido de Dios es tan grande que simplemente puede decir que es feliz.

Yo soy creyente, creo en Dios porque siempre he recibido muchísimo sin haber buscado, parecería que son muchas casualidades que ocurren en la vida de uno, pero no son casualidades, yo he llegado a ese convencimiento es Dios que nos está preparando un camino, es Dios quien nos está preparando el camino y da todo el apoyo, en mi caso no sé si de ingeniero hubiera recibido todo el apoyo que he recibido de músico, pero se me han abierto puertas que yo no esperaba que se me abran, he recibido tanto que solamente puedo decir que Dios existe y que Dios ama al ser humano, es importante acercarse a él cuando dirigimos nuestra vida “, ha apuntado.

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