Un petrolero con bandera de Malta cargado con 40.000 toneladas de diésel ruso navega rumbo a Nueva York tras zarpar del puerto báltico de Primorsk, en lo que constituye el primer envío de combustible derivado del acuerdo energético alcanzado entre Donald Trump y Vladimir Putin el pasado 9 de octubre.
El buque Agioi Fanendes, según datos de la empresa de seguimiento marítimo Kpler y de la señal de transpondedor AIS, tiene prevista su llegada el 7 de noviembre, apenas cuatro días después de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos.
El Agioi Fanendes zarpó del terminal ruso en la noche del 22 de octubre y este viernes se encontraba frente a las costas de Helsinki, en Finlandia. El buque, construido en 2019, pertenece a la compañía maltesa Maltatankers Shipping y es operado por la naviera griega Eastern Mediterranean Maritime(EASTMED), propiedad del multimillonario Thanasis Martinos.
Desde 2022, la embarcación había atracado al menos en 15 ocasiones en puertos rusos, según datos del portal Global Fishing Watch.
El viceprimer ministro ruso encargado de Energía, Alexander Novak, había anticipado el miércoles que al día siguiente partiría un primer cargamento de diésel con destino a Estados Unidos, con unas 40.000 toneladas a bordo. Poco después, el presidente Putin confirmó que Rusia estaba cargando varios buques: “El primero saldrá dentro de dos o tres días y luego seguirán uno tras otro”, declaró el mandatario ruso.
El Kremlin confirmó que los envíos serán regulares
El portavoz de la presidencia rusa, Dmitry Peskov, ratificó el despacho del primer buque cisterna y aseguró que las entregas se mantendrán de forma sostenida.
“El primer buque cisterna ya partió hacia su destino, sus compradores. A partir de ahora, continuarán de forma regular”, indicó Peskov a la prensa, según informó la agencia TASS.
Trump busca abaratar el combustible antes de las elecciones de noviembre
El acuerdo, anunciado por Trump el 9 de octubre, establece que Rusiaexportará de inmediato más de 300.000 toneladas de diésel —equivalentes a unos 2,25 millones de barriles— al mercado estadounidense y mundial. En noviembre se sumarán otras 500.000 toneladas y, posteriormente, un millón de toneladas adicionales.
Novak señaló que Moscú podría incluso adelantarse al calendario pactado y alcanzar entre 3 y 3,5 millones de toneladas mensuales de exportación de diésel para fin de año, un volumen que representaría más del 10% del mercado mundial y se acercaría al nivel habitual de exportación rusa de ese combustible.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por instrucción de la Casa Blanca, emitió una licencia general temporal a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) que autoriza la venta, entrega e importación de diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027, lo que implica un levantamiento parcial de las sanciones vigentes desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022.

Ucrania y legisladores estadounidenses critican el pacto
La decisión generó rechazo inmediato de Kiev y de parte del Congreso estadounidense. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, calificó la autorización para vender productos petroleros rusos como “una inversión en la guerra” e instó a Washington a mantener una posición firme frente a Moscú y aplicar sanciones bajo la Ley Lindsey Graham.
Desde la Unión Europea, la prohibición total de importar productos petroleros rusos rige desde febrero de 2023. Desde entonces, el diésel ruso se ha redirigido principalmente a Brasil, Turquía y varios países africanos.
El acuerdo Trump–Putin revierte parcialmente las restricciones que habían mantenido los derivados del petróleo ruso fuera de los mercados occidentales desde el comienzo de la invasión a gran escala de Ucrania. /portal Infobae





