El gerente regional de la Aduana Nacional en Tarija, Luis Lema Molina, informó que el operativo realizado hace dos días permitió el comiso de cinco camiones de alto tonelaje que transportaban 95 toneladas de cigarrillos, cuyo valor CIF supera los Bs 9 millones, mientras que los tributos omitidos al Estado ascienden a más de Bs 18 millones.
Lema explicó que el operativo fue ejecutado por la Policía Boliviana, en coordinación con la Aduana Nacional y la Gerencia Regional de Tarija, como parte de las acciones de lucha contra el contrabando. Asimismo, felicitó al comandante departamental de la Policía, coronel Valencia, y a su equipo por el trabajo desarrollado para trasladar los cinco camiones hasta el recinto aduanero.
“Como parte de la política nacional de la lucha contra el contrabando, impulsada, por supuesto, por nuestro presidente Rodrigo Paz, se ha desarrollado un operativo de grandes dimensiones, que ha sido realizado por la Policía Boliviana Nacional”, manifestó.
Una vez que la mercancía ingresó al recinto aduanero, los equipos técnicos procedieron a realizar la inventariación, cuantificación y valoración aduanera del cargamento, además de establecer el monto de los tributos que se habrían omitido.
De acuerdo con los resultados presentados por la autoridad, los cinco camiones transportaban exclusivamente cigarrillos, con un peso total de 95 toneladas y un valor CIF superior a los Bs 9 millones. Inicialmente, Lema mencionó un monto aproximado de 5,3 millones, pero posteriormente aclaró que esa cifra correspondía a Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV), lo que representa más de Bs 18 millones en tributos omitidos.
“Entonces, el resultado de esto es sorprendente porque tenemos de los cinco camiones, primero que eran todos cigarrillos, y estamos hablando de 95 toneladas de cigarrillos, un valor CIF de 9 millones y un poquito más de bolivianos, y los tributos omitidos de 5.300.000 UFV. Cuando los transformamos en bolivianos, estás hablando de tributos omitidos por más de 18 millones de bolivianos”, precisó.
El gerente regional también explicó que el valor CIF corresponde al costo de la mercancía importada, incluido el transporte y el seguro. En cambio, los tributos omitidos representan los impuestos y gravámenes que el Estado habría dejado de percibir, entre ellos los relacionados con el consumo específico, lo que explica que el monto de las obligaciones tributarias supere el valor comercial del cargamento.
“Y el tributo omitido, para que la gente entienda por qué es mayor que el valor de la mercancía, porque ahí se calcula los gravámenes e impuestos, sobre todo el consumo específico al final, que le da un valor mayor. (…) El tributo omitido es lo que ha dejado de percibir el Estado por concepto de los impuestos”, sostuvo.
En el ámbito legal, Lema informó que la Aduana Nacional presentó una querella ante el Ministerio Público, en calidad de víctima, con el objetivo de resguardar los intereses del Estado y solicitar que se investiguen los hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes.
Asimismo, indicó que, conforme al Código Tributario Boliviano, Ley N.º 2492, las operaciones que superan las 200.000 UFV pueden constituir un presunto delito de contrabando y pasar al ámbito penal, en lugar de ser tratadas únicamente como una contravención administrativa.
“Entonces, ¿qué es lo primero que ha hecho la Aduana? Se ha querellado el día de ayer ya ante el Ministerio Público como víctima, resguardando los intereses del Estado, justamente esperando que se investiguen los hechos y se determine la responsabilidad que debería ser”, afirmó.
La autoridad también agradeció al fiscal departamental por las acciones asumidas para coadyuvar con el caso e iniciar las investigaciones. En ese contexto, remarcó la importancia de la coordinación entre las instituciones encargadas de combatir el contrabando y destacó que el trabajo conjunto entre la Policía y la Aduana permitió concretar el operativo.
“Repito lo mismo que la Policía y la Aduana. Esa es la manera y eso es lo que solicita el presidente Rodrigo Paz, que todas las instituciones trabajen de manera coordinada para obtener resultados positivos como este”, expresó.
Finalmente, Lema señaló que la lucha contra el contrabando no se limita al decomiso de mercancías, sino que también busca proteger la producción nacional, el comercio formal y los recursos económicos del Estado. Añadió que la Aduana Regional de Tarija y la Aduana Nacional tienen como prioridades combatir el contrabando y mantener una política de cero tolerancia a la corrupción.
“Quiero que entiendan que la lucha contra el contrabando no es solo realizar comisos, sino va más allá: es proteger la producción nacional, el comercio formal y los recursos del Estado”.





