El expresidente Evo Morales ha fustigado al ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, después de éste reveló que se han activado colaboración internacional para abordar el caso del exmandatario, sobre quien pesan dos órdenes de aprehensión en Bolivia.
Morales calificó a Aramayo de “ministro de colonias” y “funcionario colonial”, además de haber emitido “dislates” y declaraciones “delirantes y falaces”.
“No hay peor ciego que aquel que no quiere ver y tampoco tenemos remedios caseros para curar el odio visceral de una clase acomplejada, racista y cipaya”, manifestó mediante un posteo en redes sociales, a tiempo de defender lo que denominó “los logros de 14 años de desarrollo y prosperidad interrumpidos por el salvaje golpe de estado del imperio”.
Rechazó la colaboración internacional anunciada por Aramayo y la consideró como evidencia de un presunto “estado agónico de su régimen que hasta para dar respuestas políticas a sus adversarios debe acudir a la metrópoli”.
“La petición de ayuda externa, que más huele a auxilio desesperado ante el naufragio del régimen, dice mucho del pantano o de la verdadera cloaca en la que vive Paz Pereira y su gabinete cipayo”, manifestó Evo.
Según Morales, la “vergüenza e indignación” del pueblo es por el vasallaje al que ha conducido un “súbdito español” y que el palacio de gobierno se haya convertido “en la sede de la más abyecta corrupción pública y en el centro de operaciones de Fernando Cerimedo, un extranjero, socio de funcionarios de alto nivel del gobierno de EE.UU.”.
“El ministro de colonias, pierde su tiempo ofendiendo la inteligencia del pueblo boliviano. Todo el mundo está consciente de que la operación policial de descabezamiento de la Fiscalía General del Estado no es más que una coartada para frenar la investigación de los múltiples delitos de cuello blanco de la familia presidencial y del cartel mafioso de Cerimedo y sus tutores extranjeros”, aseveró el exmandatario.
Calificó a Aramayo como “ministro colonizado” y le pidió que explique los casos de corrupción que vinculan al Gobierno, en lugar de “maquillar y encubrir el régimen de oprobio y latrocinio en el que vivimos los bolivianos”.
“No hay mal que dure cien años ni crimen perfecto. Las huellas digitales del régimen de paz y sus socios extranjeros vinculados a las verdaderas organizaciones criminales son más que evidentes”, agregó. /ERBOL





