06por: Arturo Yañez Cortes
Luego de la suerte de “dictum” que vino desde el Norte en contra del ahora ex Fiscal General (repárese en que coquetamente, hasta le dedicaron un párrafo devastador, diciéndole lo que le dijeron) no quedaba mayores dudas que su suerte ya estaba echada. Peor, si se le sumaba lo que era un tronador secreto a voces en el foro desde hace mucho tiempo atrás, lo que en medida importante fue confirmándose por ejemplo por el video en el que nada más ni nada menos que el mismísimo Marsett indicó ser su cumpa ¿Por qué el gobierno se guardó ese video desde marzo?, las ambulancias repletas de sus humildes ahorritos, etc. El resto, ya es historia… sin descartar un eventual pedido de extradición y no precisamente para ir a Walt Disney.
Lo que a mi juicio -Abogado con sentencia condenatoria, por garantista- no le quita que su despido mediante la flamante Ley No. 1773 a partir de sola imputación formal y/o aplicación de medida cautelar por delitos sancionables con privación de libertad; vaya frontalmente contra el estado de inocencia, juicio previo y otras delikatessen constitucionales y convencionales que integran el Debido Proceso. Nos puede caer muy pero muy mal el cuate de Marsett, pero todos los seres humanos nos merecemos aquella madre de todas las garantías, la macro garantía por excelencia. La Asamblea le metió no más y también lo que queda de la Fiscalía, con una imputación muy discutible, hacia la justicia ordinaria.
Efecto de esa roja; la ALP eligió con carácter interino al nuevo Fiscal General. Conozco personalmente al Msc. Armando Urioste Viera y considero que se ha realizado una excelente elección de un Ex Juez y Vocal probo, además de un caballero chuquisaqueño, que ejercía de Beniano desde años atrás. Precisamente, sus últimos años de ejercicio profesional en Bufete se debió hasta donde supe, porqué precisamente no comulgó con el cacique de la justicia beniana que sigue haciendo de las suyas, luego de su funesto paso por el Constitucional (pero esa es otra historia).
Ahora, depuesto el anterior (chismean en el foro que estaría candidateando a un coqueto buzo naranja ante una corte federal norteamericana …) y posesionado el flaman; sostengo que por muy interino que sea, tiene ante sí un desafío monumental: revertir o por lo menos dar pasos significativos para reformar la Fiscalía de lo que los anteriores FFGG (dos fieles hinchas del sátrapa y el último ya vamos viendo) la han convertido, al extremo que en el foro le apodaron “fecalía” en vez de Fiscalía.
Ello pasa por muchísimas acciones que probablemente le sean imposibles terminar en el breve tiempo que se estima demandaría su reemplazo por quien salga electo de una nueva convocatoria y proceso que seguramente se emitirá en próximos días y ojalá, también esta vez, la ALP dé la talla eligiendo bien. A propósito, los actuales parlamentarios debieran publicar la lista de los anteriores que eligieron al afuereado y/o si no fue voto nominal, por lo menos las grabaciones de esa curiosa sesión (115 le votaron, logrando más de 2/3…).
Como la mujer del César no sólo debe ser sino parecer, mutatis mutandis creo que el flamante FGE debe desde hoy mismo establecer las mayores diferencias no sólo con la funesta gestión de su antecesor sino con las similares de los 2 anteriores y por lo menos: cumplir su propia Ley Orgánica (es pues el primer garante de legalidad del estado) percutiendo inmediatamente el concurso público de convocatoria y calificación de capacidad profesional de los 9 Fiscales Departamentales, además del tribunal de concurso de sus Fiscales Superiores e incluso, de altos cargos de su organismo. No más nombramientos ilegales a dedo por el principal garante de legalidad, urge institucionalizar la Fiscalía.
Más abajo, tratándose de los obreros del MP como son los Fiscales de Materia que al final hacen funcionar a la Fiscalía cotidianamente y en su mayoría supongo institucionalizados; estará el desafío mayor para actuar, pues existen bastiones fuertemente influenciados y tal vez fieles aun a las anteriores administraciones que, precisamente, hicieron lo que hicieron al extremo de qué en muchos casos, ese triste apodo de la institución fue ganado a pulso y sudor.
Obviamente, deberá también -en concurso son otros organismos y órganos estatales- diseñar una política criminal por lo menos orientada a la genuina lucha contra la delincuencia organizada, de a de verás. Como director funcional de la investigación, debe exigir también la ejecución de los mandamientos de aprehensión contra el sátrapa; desmantelar las estructuras que le encubrieron y así, varias de calibre que permitan realmente convertir su institución en genuina defensora de la legalidad, de los intereses de la sociedad y de la víctima.
El desafío es mayúsculo y el tiempo disponible no será -se entiende- muy amplio; pero existe siempre la posibilidad de marcar una significativa diferencia y sentar las bases para una profunda reforma al ente requirente que empiece a superar la deplorable imagen que esas administraciones completamente afines al poder político partidario -sea el que sea- la pervirtieron, de Fiscalía en “fecalía”. Amanecerá y veremos… tenemos a favor que ahora está a cargo una buena persona y por tanto, muy buen profesional, pues: «Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional» Howard GARDNER





