El exdirigente campesino Luis Alfaro cuestionó la situación generada tras la aprehensión del exfiscal general del Estado, Roger Mariaca, y sostuvo que Bolivia debe hacer respetar su soberanía y evitar cualquier tipo de intromisión extranjera en asuntos internos del país.
Alfaro consideró que las decisiones relacionadas con las instituciones bolivianas deben ser asumidas dentro del país y bajo sus propias normas, en referencia a los cuestionamientos surgidos por la participación de Estados Unidos en torno al caso Mariaca. Mariaca había denunciado previamente una supuesta injerencia estadounidense y había pedido respeto a la soberanía boliviana.
El exdirigente sostuvo además que, desde su perspectiva, la aprehensión de Mariaca tendría como objetivo favorecer al consultor argentino Fernando Cerimedo, quien es investigado por el Ministerio Público boliviano. Según Alfaro, esta situación podría terminar frenando las investigaciones que involucran al también exasesor presidencial.
En ese sentido, Alfaro afirmó que el caso podría ser utilizado para “liberar a Cerimedo” y limpiar de culpa los casos de corrupción que, según su interpretación, comprometerían al Gobierno de Rodrigo Paz. Estas afirmaciones corresponden a la valoración política realizada por el exdirigente y no constituyen hechos establecidos judicialmente.
La aprehensión de Mariaca se produjo en medio de una investigación impulsada por el Gobierno boliviano por presuntos vínculos con una estructura criminal relacionada con el narcotráfico, mientras que Mariaca había rechazado las acusaciones y sostenido que sus investigaciones, entre ellas la relacionada con Cerimedo, estaban siendo objeto de presiones.





