La Central Obrera Boliviana (COB) rechazó la eliminación total de la subvención al diésel anunciada por el Gobierno Nacional y expresó su preocupación por el impacto que la medida, según el pronunciamiento, tendría sobre la economía de los trabajadores y las familias bolivianas.
En un pronunciamiento público, el ente matriz de los trabajadores calificó la determinación como un “duro golpe a la economía popular” y sostuvo que podría generar un incremento de los costos de la canasta básica y afectar los medios de vida de la clase trabajadora.
“La Central Obrera Boliviana, en representación legítima y genuina de la clase trabajadora y las familias bolivianas, rechaza y condena de manera categórica el reciente anuncio del Gobierno nacional respecto a la eliminación total de la subvención al diésel”, señala el documento.
La COB también cuestionó al Gobierno Nacional por, según su pronunciamiento, desconocer acuerdos y compromisos previamente suscritos con la organización de los trabajadores. El documento sostiene que la central obrera había planteado propuestas técnicas y mantenido una posición orientada al diálogo durante las negociaciones.
“La COB siempre garantizó el diálogo con propuestas técnicas y responsabilidad histórica, pero la respuesta gubernamental ha sido el camino del ‘paquetazo’ y la traición a la mesa de negociación”, señala el pronunciamiento.
Ante este escenario, la organización anunció la convocatoria inmediata a un Ampliado Nacional de Emergencia, instancia en la que participarán las Confederaciones, Federaciones Nacionales, Centrales Obreras Departamentales (COD) y Centrales Obreras Regionales (COR).
El objetivo del encuentro será evaluar la coyuntura, recoger la posición de los sectores afiliados y definir las medidas que correspondan, de acuerdo con las determinaciones orgánicas de la organización.
“En uso de sus atribuciones orgánicas y estatutarias, se convoca de manera inmediata a un ampliado nacional de emergencia, con la participación de todas las Confederaciones, Federaciones Nacionales, Centrales Obreras Departamentales (COD’s) y Regionales (COR’s), a fin de evaluar la coyuntura, escuchar la posición orgánica de nuestros sectores afiliados y definir las medidas de lucha que correspondan”, señala el documento.
En la parte final del pronunciamiento, la COB atribuyó al Gobierno Nacional la responsabilidad por una eventual inestabilidad social y acciones de movilización que sean determinadas por sus bases en rechazo a la medida.
“El Gobierno es el único responsable de la inestabilidad social y de las acciones de movilización que las bases determinen tomar en defensa del pan y la dignidad del pueblo boliviano”, afirma el pronunciamiento.
El documento concluye con una consigna de rechazo a cualquier modificación del precio del combustible sin consulta: “El combustible no se toca sin la consulta al pueblo”.





