El nuevo comandante de la Policía Boliviana, coronel Adrián Álvarez, afirmó este lunes que la institución hará cumplir las disposiciones establecidas durante el estado de excepción, aunque señaló que se priorizará el diálogo con los sectores que anuncien medidas de presión.
“Vivimos actualmente en un estado de excepción. La normativa es clara. La Policía Boliviana va a hacer cumplir lo que dispone esta normativa vigente”, declaró Álvarez tras asumir el mando de la institución.
El jefe policial sostuvo, sin embargo, que antes de recurrir a otras medidas se buscará persuadir a los sectores movilizados para que depongan sus acciones y permitan que los conflictos sean resueltos mediante el diálogo.
Sobre la tarea pendiente de ejecutar la aprehensión del expresidente Evo Morales, Álvarez señaló que primero solicitará los informes correspondientes para conocer la situación del caso y, a partir de esa información, definir una estrategia.
“Vamos a pedir los correspondientes informes con referencia a este tema y a partir de ello vamos a generar una estrategia que nos permita abordar y dar cumplimiento a estas disposiciones que son de carácter obligatorio y de cumplimiento por la Policía Boliviana”, afirmó.
Álvarez anunció además que su gestión comenzará con un “diagnóstico situacional” destinado a identificar los principales problemas de la institución y planificar acciones para atender los conflictos internos y las demandas de seguridad ciudadana.
El nuevo comandante también se refirió a las denuncias de corrupción registradas en los últimos meses y señaló que las investigaciones están en curso bajo responsabilidad del Órgano Judicial y el Ministerio Público.
En ese marco, aseguró que la Policía colaborará “de manera responsable, diligente y profesional” con las investigaciones, conforme a la normativa vigente.
Respecto a la seguridad en las fronteras y los recientes hechos de violencia, Álvarez informó que el Ministerio de Gobierno y la Policía trabajan en un plan estratégico denominado “Frontera Segura”. /ERBOL





