El Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5676, que establece un precio de Bs 18 por litro de diésel para grandes consumidores y compradores directos que adquieren elevados volúmenes del combustible para uso propio.
La norma mantiene el precio de Bs 9,80 por litro para los consumidores habituales, entre ellos transportistas y particulares que cargan combustible para sus vehículos. Sin embargo, establece que cuando un conductor particular solicite un volumen adicional que supere su consumo habitual, ese excedente será cobrado a Bs 18 por litro.
El decreto establece tres categorías según el volumen mensual adquirido: usuarios directos, de 120 a 5.000 litros; clientes directos, de 5.000 a 19.999 litros; y grandes consumidores (GRACO), desde 20.000 litros mensuales.
En ese contexto, el ejecutivo de la Federación del Autotransporte 15 de Abril, Gabriel Pérez, expresó su preocupación por los efectos que la medida podría generar en el sector transporte, debido a que los transportistas también dependen de empresas privadas que adquirirán combustible bajo estas condiciones.
Pérez señaló que, aunque la medida estaría dirigida a empresas privadas, el incremento de sus costos podría repercutir posteriormente en los precios de los insumos que requiere el transporte.
“Deben ser, como dicen, ha sacado es para las empresas, aquellas empresas privadas, pero sabemos que nosotros dependemos también de esas empresas privadas. Así que el costo va a llevar más a elevar los insumos que queramos comprar”, manifestó.
El dirigente consideró que esta situación representa una afectación económica general y advirtió que el incremento de costos podría terminar repercutiendo directamente en el transporte.
“Entonces, esto ya es una, por otra parte, una devaluación de todo”, sostuvo.
Pérez afirmó que el transporte no podrá continuar trabajando a pérdida y señaló que, ante un incremento de costos, el sector tendría que considerar también un incremento en sus tarifas.
“Ustedes saben, ¿no? El transporte cuando sube, tiene que subir no más, porque el transporte no va a permitir ya trabajar a pérdida”, afirmó.
El ejecutivo de la Federación del Autotransporte 15 de Abril recordó que el sector tiene plazo hasta el 18 de septiembre para esperar una mejora de la situación, mientras que posteriormente se prevé ampliar las acciones a nivel nacional.
“A nosotros nos han dado hasta el 18, hasta el 10 de septiembre, que esto tiene que mejorar”, señaló.
En ese sentido, pidió al Gobierno aprovechar el tiempo disponible para analizar la situación del país y, especialmente, la problemática relacionada con el combustible.
“Entonces, ver al Gobierno qué hace, tiene todavía tiempo para ver la situación del país, especialmente el combustible”, manifestó.
Respecto a las filas para adquirir diésel, Pérez fue contundente al señalar que la aplicación del nuevo precio para grandes consumidores no permitirá eliminar las largas esperas.
“No van, no van, no van a desaparecer las filas, no van a desaparecer las filas”, afirmó.
El dirigente cuestionó que la compra de combustible a un precio de Bs 18 por litro, frente a los Bs 9,80 habituales, pueda contribuir a solucionar la situación.
“Ustedes saben, comprar ahorita que digamos 9,80 el precio de litro y a comprar a 18, no va a mejorar, entonces es duplicar, duplicar el precio”, sostuvo.
Pérez recordó además que cuando el precio del combustible subió a Bs 9,80, el sector esperaba que las filas desaparecieran, situación que, según indicó, solamente se produjo durante algunas semanas.
“Nosotros pues pensamos que ya iba a desaparecer las filas, ha desaparecido dos o tres semanas, después han vuelto las filas”, afirmó.
El ejecutivo señaló que las largas esperas generan un impacto económico particularmente fuerte en el sector de buses, debido a los gastos que deben asumir los propietarios mientras sus unidades permanecen en las filas.
“Seguimos perjudicados el sector de buses que paga pues al conductor, al relevo, a su ayudante”, explicó.
Pérez señaló que permanecer varios días en las filas implica gastos adicionales para los propietarios de los buses, debido al pago de hospedaje y alimentación de quienes deben permanecer en el eje central para conseguir combustible.
“Con cuatro días estando en las filas, es una economía que va directamente al propietario del bus, pagando su hospedaje, pagando su alimentación cuando se queda en las filas en el eje central”.





