La Justicia ordenó la detención preventiva de los siete aprehendidos que la Policía presentó como presuntos implicados en el asesinato del teniente Yerson Salazar, pero la medida fue dictada dentro de un proceso por delitos vinculados al narcotráfico y al tráfico de armas.
El fiscal Ismael Palenque informó que seis de los acusados permanecerán 180 días en la cárcel de Palmasola, mientras que la única mujer del grupo cumplirá una detención preventiva de 120 días en el mismo recinto penitenciario.
La audiencia cautelar se realizó este viernes y los siete implicados fueron imputados por los delitos de tráfico de sustancias controladas, asociación delictuosa, confabulación y tráfico ilícito de armas.
Palenque explicó que el Ministerio Público abrirá otro proceso de investigación relacionado con la muerte del uniformado, por lo que también serán imputados por el asesinato de Salazar registrado en el municipio de San Matías.
Las siete personas fueron presentadas el jueves por la Policía Boliviana como presuntos integrantes del grupo que habría participado en una serie de hechos violentos registrados en la frontera con Brasil y que, según las autoridades, estaría relacionado con el asesinato de Salazar.
El subteniente fue encontrado sin vida en la comunidad Ascención de la Frontera, en el municipio de San Matías, en medio de una escalada de violencia que, de acuerdo con el Gobierno, dejó 10 personas muertas en dos semanas en hechos vinculados a organizaciones criminales.
Durante la presentación de los aprehendidos, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que las investigaciones permitieron identificar a integrantes de grupos vinculados al crimen organizado que operan en la frontera.
La Policía sostiene que los hechos estarían relacionados con una disputa entre organizaciones criminales brasileñas por el control de rutas para el tráfico de drogas a través de territorio boliviano.
La investigación se activó luego del asesinato del uniformado y derivó en un operativo de inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn). Según el director nacional de esa unidad, coronel Franz Cabrera, las pesquisas permitieron identificar una pista clandestina en la zona de Brecha 12, en el municipio de Pailón.
El 2 de agosto, aproximadamente a las 17:30, los agentes intervinieron una aeronave localizada en el sector y posteriormente ingresaron a una hacienda cercana.
Durante la operación, tres hombres escaparon portando armas de fuego. En la propiedad, los investigadores encontraron 10 armas de grueso calibre, entre ellas siete armas largas, dos pistolas 9 milímetros y un rifle de aire comprimido.
También fueron secuestrados dos vehículos, tres tractores, maquinaria agrícola, teléfonos celulares, municiones, medicamentos, marihuana y hachís, además de documentación.
Al día siguiente, la Policía estableció un cerco en la zona y logró capturar a los tres brasileños identificados como Gustavo Martín S., Gabriel G. M. y Arnaldo M. J. Uno de ellos portaba un revólver Glock calibre 9 milímetros, según el reporte policial.
Después de la captura de los tres brasileños, los investigadores recibieron una llamada telefónica que, según la Felcn, alertó sobre el ingreso de una mujer acompañada por otros tres hombres que, supuestamente, pretendían rescatar a los detenidos.
La Policía interceptó el vehículo y aprehendió a José Abrams R., Teófilo Javier A., Rosa María P. y Juan S. L.
En total, el operativo dejó siete personas aprehendidas, además del secuestro de una avioneta, una propiedad, una pista clandestina, maquinaria agrícola, 14 teléfonos iPhone, armas, municiones, cargadores y medicamentos.
El director de la Felcn afirmó que los investigadores realizaron un desfile identificativo y que los tres ciudadanos brasileños fueron reconocidos como integrantes del grupo que habría participado en los enfrentamientos registrados en San Matías.
Las autoridades, sin embargo, deberán establecer mediante la investigación y el nuevo proceso judicial, qué grado de participación tuvo cada uno de los siete detenidos en el asesinato de Salazar.
Por ahora, la detención preventiva dictada este viernes corresponde al proceso por narcotráfico, asociación delictuosa, confabulación y tráfico ilícito de armas.
El asesinato del subteniente será investigado en una causa separada, en la que la Fiscalía deberá reunir nuevos elementos antes de definir posibles imputaciones por el crimen.
Además, el Gobierno sostiene que la violencia registrada en San Matías y otras poblaciones fronterizas está relacionada con la disputa territorial entre el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho, organizaciones criminales brasileñas que, según las autoridades, buscan controlar rutas utilizadas para el tráfico de drogas.
El ministro Oviedo aseguró que las operaciones continuarán hasta desarticular las estructuras criminales que operan en la región y destacó que las pesquisas fueron desarrolladas mediante la coordinación entre unidades de inteligencia, la Felcn y la Policía Boliviana.
La investigación continuará ahora por dos vías: el proceso por narcotráfico y armas que derivó en las detenciones preventivas y una nueva causa destinada a esclarecer el asesinato del subteniente Yerson Salazar. /El Deber





