Más de 10.000 personas evacuadas en la costa atlántica de Francia tuvieron que abandonar hogares y campamentos debido a un incendio forestal que se propagó con rapidez. Los incidentes, que afectan a la región del suroeste, se producen en un contexto de calor extremo y sequía agravada.
Las autoridades francesas informaron que el incendio arrasó al menos 2.400 hectáreas en las cercanías de Burdeos y que el operativo de respuesta involucra a 500 bomberos. Hasta el momento, no se reportaron heridos. El fuego alcanzó los alrededores de la turística bahía de Arcachon y obligó a desalojar a más de 10.000 personas, entre visitantes de campings y barrios próximos a los bosques.
“Durante la noche, el fuego se propagó más rápido de lo que habíamos imaginado”, reconoció Philippe de Gonneville, alcalde de Lège-Cap Ferret. La localidad es la única de la península homónima actualmente amenazada, aunque las autoridades implementaron planes de contingencia para evacuar la zona por carretera y mar si fuera necesario.
Para miles de evacuados, el regreso a casa es una incógnita. “Nos mudamos aquí hace dos años y medio porque es un lugar encantador, y no sabemos con qué nos encontraremos al regresar”, relató Jeanine Clarke, de 46 años, desde un centro de acogida a Reuters. Elizabeth Carron, otra mujer afectada por los incendios, recordó: “El cielo se puso rojo. Negro y rojo. Luego, poco a poco, empezamos a olerlo. Había cenizas en el coche, en la caravana, en la tienda de campaña de mis nietos. Dos horas después, nos aconsejaron que nos marcháramos”.
La península de Cap Ferret es famosa por sus propiedades de lujo y suele albergar a parisinos y habitantes de Burdeos que buscan descanso, vino blanco y ostras. El acceso quedó completamente cerrado tras la evacuación de 5.200 personas durante la noche del jueves, según detalló el alcalde.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció la madrugada del viernes en X que el país solicitó la activación del mecanismo de protección civil de la Unión Europea (UE) y que recibirá próximamente apoyo aéreo europeo para combatir los incendios forestales.
“Pronto podremos contar con el refuerzo de dos Canadair croatas, dos Air Tractor portugueses y dos helicópteros pesados Black Hawk checos y eslovacos”, detalló el mandatario en su mensaje.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, indicó que el país galo registró más de 12.500 focos de incendios desde principios de año y que las llamas ya consumieron 44.000 hectáreas. Según las autoridades, nunca antes los incendios habían calcinado tanta superficie en esta época del año en el país.
Francia no es el único país afectado. En España, bomberos y personal de emergencias siguen combatiendo incendios de gran magnitud en regiones como Guadalajara, Toledo, Ciudad Real y Albacete. Más de 100.000 hectáreas han ardido en lo que va del año, superando el promedio anual de las últimas dos décadas.
El tráfico ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Barcelona sufrió interrupciones debido a un incendio próximo a las vías, aunque el operador informó que el incidente no tuvo relación directa con las operaciones ferroviarias y que el servicio se fue restableciendo progresivamente.
En Italia, un bombero de 59 años falleció tras enfermar mientras combatía un incendio en San Cataldo, Sicilia, ilustrando el riesgo que enfrentan quienes luchan contra estas emergencias.
Las olas de calor golpearon con fuerza el continente europeo. En dos episodios extremos recientes, Europa y Gran Bretaña registraron más de 10.000 muertes adicionales. El caso de Bélgica es ilustrativo: el 27 de juniofue el segundo día más mortífero del siglo XXI en el país, con 650 fallecimientos atribuidos en gran parte al calor.
Los científicos del grupo World Weather Attribution publicaron un informe que sostiene que el calor extremo está acelerando la evaporación del agua del suelo y alterando la dinámica de las sequías europeas. “El cambio climático está empeorando la escasez de agua en el continente”, advirtieron.
El Monitor Climático de Reuters anticipó para Europa Occidental una temperatura máxima promedio de 26,5 ℃, es decir, 2,9 ℃ por encima de la media histórica del 23 de julio. Los expertos advierten que Europa se calienta al doble de velocidad que el promedio global. /Reuters





