Las fuerzas rusas posicionaron sus unidades de avanzada a menos de cinco kilómetros de Kramatorsk, ciudad considerada el principal baluarte militar de Ucrania en el Donbás, mientras el ejército ruso intensificó la presión sobre este enclave.
El jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, Valeri Guerásimov, supervisó personalmente las operaciones y confirmó la proximidad de las tropas, con concentración de fuego de artillería sobre posiciones ucranianas en la periferia oriental.
Guerásimov recorrió uno de los puestos de mando de la agrupación militar Zapad y destacó que las fuerzas de la agrupación Sur ingresaron en Oleksievo-Druzhkivka, localidad situada al sur de Kramatorsk. Allí prosiguieron los combates en un intento de avanzar hacia Druzhkivka, reconocida como la puerta de entrada desde el sur a la fortaleza ucraniana.
Guerásimov también destacó la captura de la localidad estratégica de Piskunivka, ubicada a unos 15 kilómetros al este de Sloviansk, tras cruzar el río Severski Donets, lo que consolidó el cerco sobre los principales núcleos de resistencia.
El mando ruso aseguró que las fuerzas bajo su control doblegaron en gran medida la resistencia ucraniana en Krasni Limán, localidad esencial para el avance hacia Sloviansk, el segundo punto fuerte de las defensas ucranianas en la región.





