El sector exportador aguarda que se resarzan los perjuicios ocasionados, tras conocerse que el caso de la presunta incautación de más de una tonelada de droga impregnada en madera exportada desde Bolivia a Chile habría sido un “falso positivo”.
La posición fue expresada este viernes el gerente general de la Cámara de Exportadores de La Paz, Mario Rojas, quien lamentó que el caso de las denominadas “narcomaderas” se originó por “declaraciones irresponsables” de autoridades chilenas, las cuales derivaron en investigaciones contra empresas madereras bolivianas por parte de la Fiscalía de La Paz.
“Estas investigaciones han salido negativas. La propia declaración del fiscal general del Estado nos está dando la razón a las empresas madereras”, afirmó.
Asimismo, indicó que las empresas cuyos nombres fueron difundidos durante la investigación sufrieron afectaciones a su reputación y fueron objeto de procesos investigativos que finalmente no hallaron irregularidades.
“Una vez que Chile dé a conocer la parte oficial, se van a ver las denuncias que se van a presentar y pedir legalmente”, señaló.
Rojas afirmó que la imagen de la industria maderera boliviana quedó deteriorada a nivel internacional, debido a que los cargamentos tenían como destino mercados de Europa, Estados Unidos y Asia.
Según explicó, durante aproximadamente tres meses el 66% de las exportaciones de madera del país resultó perjudicado, situación que provocó pérdidas económicas debido a la paralización de envíos y de la comercialización del producto.
“Estas pérdidas tienen que ser resarcidas de alguna manera, por la vía legal”, sostuvo. /ERBOL





